El deterioro de la carretera que une San José de Sisa con el distrito de Agua Blanca, en la provincia de El Dorado, continúa agravándose, preocupando a transportistas, autoridades y pobladores de la zona.
A la altura del kilómetro 2.5 de esta vía, los hundimientos y deslizamientos de tierra avanzan de manera progresiva, afectando seriamente la plataforma vial y poniendo en riesgo la transitabilidad en una de las principales vías de conexión provincial.
Durante los últimos días, la emergencia se hizo más evidente luego de que una parte importante de la carretera cediera debido al constante deslizamiento del terreno. El daño ocasionó que gran parte de la vía quedara prácticamente intransitable, obligando a restringir el pase vehicular por varias horas mientras maquinaria pesada realizaba trabajos de emergencia para habilitar parcialmente el tránsito.
Sin embargo, pese a las intervenciones temporales ejecutadas por las autoridades, la situación continúa siendo crítica. El terreno sigue presentando desplazamientos y grietas que evidencian la inestabilidad de la zona.
Además del colapso de la pista, el deterioro también viene comprometiendo las barandas de seguridad y algunos postes del tendido eléctrico ubicados cerca de la carretera, incrementando el peligro para conductores, pasajeros y vecinos que diariamente utilizan esta ruta.
Hundimientos incesantes
La población teme que el problema pueda desencadenar una tragedia mayor si no se toman medidas definitivas en el corto plazo. Los habitantes de sectores cercanos señalan que los hundimientos avanzan de manera constante y advierten que varias localidades podrían quedar aisladas si la vía termina colapsando por completo.
La preocupación aumenta debido a que en el caserío Eladio Tapullima también se vienen reportando deslizamientos de tierra y movimientos del terreno similares a los registrados en esta carretera. De acuerdo con algunos pobladores y agricultores de la zona, una de las posibles causas de esta emergencia estaría relacionada con la deforestación registrada en sectores aledaños a la vía.
La pérdida de cobertura vegetal habría debilitado la estabilidad del suelo y reducido la capacidad de absorción del agua, favoreciendo los deslizamientos y el hundimiento progresivo de la plataforma carretera, especialmente durante las lluvias.
Transportistas y vecinos exigen ahora la intervención urgente de las autoridades regionales y nacionales para realizar estudios técnicos especializados que permitan determinar el origen exacto del problema y ejecutar obras de estabilización definitivas.
Ellos consideran que las acciones temporales no serán suficientes frente al avance de los deslizamientos y advierten que la situación afecta no solo el transporte, sino también al comercio, la educación y el acceso a servicios básicos para cientos de familias de la provincia de El Dorado.
(FIN) JQC/FGM
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Publicado: 19/5/2026