El Perú podría aprovechar el nuevo ciclo global de demanda de cobre mediante la articulación de proyectos mineros en clústeres que permitan compartir infraestructura, servicios y costos, así como mediante una exploración acelerada con mecanismos de licencia social temprana, planteó Robert McDonald, director independiente de Titiminas Silver Inc. y gerente de Desarrollo de Negocios de la corporación minera Fortescue.
Durante su exposición, McDonald presentó un modelo orientado a agrupar proyectos mineros para compartir infraestructura y servicios y reducir costos operativos, al considerar que una de las dificultades para el desarrollo de diversas iniciativas es la necesidad de financiar de manera individual la infraestructura requerida.
Según explicó, la articulación entre el Estado, las empresas, la academia y la sociedad civil podría mejorar hasta en 15 % el resultado operativo (EBIT) de los proyectos, un margen que, señaló, puede determinar la viabilidad de una iniciativa.
Clúster Minero del Norte
McDonald destacó el potencial del denominado Clúster Minero del Norte, que integraría los proyectos Michiquillay, La Granja, Cañariaco, El Galeno y Río Blanco.
Sostuvo que esta macrorregión concentra importantes recursos geológicos, pero presenta indicadores económicos rezagados, por lo que una estrategia articulada permitiría aprovechar de manera conjunta la infraestructura y los servicios necesarios para el desarrollo de los proyectos.
Bajo este esquema, afirmó que la zona podría alcanzar una producción conjunta de un millón de toneladas de cobre al año, en un contexto de creciente demanda mundial por este metal.
Añadió que el desarrollo de un clúster permitiría consolidar en el norte una plataforma basada
Publicado: 15/9/2026