Se encuentra al interior de la iglesia de San Juan, construido inicialmente en 1669, pero reconstruida en su totalidad en 1876. Posee un diseño arquitectónico ojival francés con tres altares de estilo gótico. Está ubicada en el jirón Lima, a tres cuadras de la Plaza de Armas.
En el interior se encuentra la venerada imagen de la Virgen de la Candelaria, patrona de Puno. Allí se conservan más de 100 mantos bordados de diversos diseños, materiales y colores, obsequiados a la Virgen por sus devotos. Su festividad se celebra el 2 de febrero.

Balcón del Conde de Lemos
Edificado a fines de la primera mitad del siglo XII. En la casa se alojó el virrey Conde de Lemos. Este balcón es el más antiguo de la región y por eso fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación. Se ubica en la intersección del Jr. Deustua y Conde de Lemos, a una cuadra de la Plaza de Armas.

Museo Municipal Carlos Dreyer
En sus salas se exhiben objetos de las épocas preinca, inca, colonial y republicana. También piezas de oro del tesoro de Sillustani. Está ubicado en Jr. Conde de Lemos 289, a una cuadra de la Plaza de Armas.

Arco Deustua
Monumento histórico construido por los puneños bajo la dirección del general Alejandro Deustua, en honor a la memoria de los peruanos que lucharon en las batallas de Junín y Ayacucho que sellaron la independencia nacional en 1824. Está ubicado en la segunda cuadra del Jr. Independencia, a seis cuadras de la Plaza de Armas.

Cerro Huajsapata
Desde este mirador natural se contempla la ciudad de Puno y el lago Titicaca. En la cima se encuentra el monumento al inca Manco Cápac, fundador del imperio incaico. Está a cuatro cuadras de la Plaza de Armas.

Museo Naval
Sus salas exponen la historia marítima del lago Titicaca. Desde la época inca, colonial, republicana y hasta nuestros días. Se encuentra en la Av. El Sol 725.

Buque Museo Yavarí
Es una nave de hierro construida en Gran Bretaña en la década de 1860. Fue trasladada desde las costas del Pacífico hasta el altiplano en un total de 2,766 piezas. Está ubicado en el puerto del Lago Titicaca.

Museo de la Totora
En su interior se exponen piezas elaboradas en base a totora, fibra vegetal que crece en las inmediaciones del lago Titicaca. Cuenta con un taller donde el turista puede participar en la selección de la totora, técnicas de tejido y demostración de las mismas.

Isla de los Uros
Estas islas flotantes están construidas en base a la totora, se ubican a seis kilómetros de la ciudad de Puno, y su población se dedica a la pesca y artesanía.

También, es considerado como uno de los principales íconos para la promoción turística del lago Titicaca, por lo que es visitado por miles de turistas a lo largo del año, quienes realizan turismo vivencial al conocer y participar de las costumbres de los pobladores locales.
Taquile
Ubicada a 3,960 metros de altitud, en el mítico lago Titicaca, el estandarte turístico de la región Puno, y formando parte del distrito de Amantaní, Taquile es considerada una de las islas sobre lagos más bellas del mundo y un destino ideal para el turismo rural comunitario y vivencial, por lo que todo turista debería visitarla al menos una vez en su vida.

Con una longitud máxima de 5.72 kilómetros y 1.5 kilómetros de ancho, Taquile, cuyo nombre significa “Tierra sagrada”, destaca por su pueblo de raíces milenarias y su hermoso arte textil que se observa en las coloridas vestimentas sus más de 2,000 habitantes.

En sus textiles, los pobladores reflejan su imaginario y cultura, en complejos diseños que honran la riqueza de su legado ancestral y que comparten con los turistas que desean conocer sus costumbres y tradiciones.

Los visitantes pueden hospedarse en casas de familia y experimentar la vida de la comunidad local, mientras aprenden sobre su cultura y costumbres. La isla cuenta, además, con varios proyectos turísticos que buscan preservar la cultura y el medio ambiente de la región, así como el de generar ingresos para la comunidad local.

Para llegar los visitantes tienen que embarcar en la bahía de Puno, donde deben tomar las lanchas que salen entre las siete y nueve de la mañana. Al llegar se tiene que tomar las previsiones correspondientes por la altura en que se encuentra este maravilloso lugar que tiene como fondo el impresionante lago Titicaca.
Taquile cuenta con una playa, considerada la más alta del mundo, donde la temperatura oscila entre los 11 grados centígrados en invierno y los 15 centígrados en verano. Tiene una pequeña bahía de arena, donde se puede disfrutar de la tranquilidad del lago Titicaca. Desde aquí es posible apreciar hermosas vistas panorámicas del lago y las montañas que la rodean.
Isla Amantaní
En esta isla la comunidad se dedica a actividades agrícolas, tejidos y tallados en piedra. La isla está dividida en diez comunidades y tiene una extensión de unos 9 kilómetros cuadrados. Sus pobladores cultivan papa, maíz, oca, quinua, habas y arvejas.

Entre sus atractivos naturales destacan dos miradores para apreciar el lago Titicaca en toda su extensión y algunos restos prehispánicos. También resaltan los centros ceremoniales de Pachatata y Pachamama.

En la isla es posible alojarse en casas rurales y compartir con las familias que brindan servicios de alojamiento, alimentación, entre otros.
Fuera de la ciudad y de la provincia de Puno pueden visitarse impresionantes destinos ubicados en otras provincias de la región. A continuación, conoce algunos de estos atractivos.

Cañón de Tinajani
El cañón de Tinajani está situado a 14 kilómetros al sur de la ciudad de Ayaviri, capital de la provincia puneña de Melgar, en el centro poblado de Pacobamba Bajo, microcuenca del rio Pacobamba, a una altitud de 3960 metros sobre el nivel del mar.

Con una extensión de 250 hectáreas, el cañón de Tinajani destaca por su relieve de planicie y montaña, con un clima característico de la ecorregión puna.

El cañón de Tinajani presenta diferentes tipos de roca y disposición estructural de una formación geológica compuesta por un conjunto de capas sedimentarias en tono rojizo, en los que se intercalan capas gruesas de areniscas, limoarcillitas y arcillitas en capas delgadas, cuya antigüedad se remonta al periodo Mioceno, entre 5 y 23 millones de años.
El cañón de Tinajani fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2003 por R.D.N. Nro. 296/INC-2003.

También fue declarado, en 2018, Paisaje Cultural y Área de Conservación de Recursos Naturales por la ordenanza regional Nro. 023-2018-GR PUNO-CRP.
El cañón de Tinajani fue elegido como uno de los mejores destinos para visitar en Sudamérica en 2026 por el reconocido portal de viajes y turismo, Condé Nast Traveler.

La prestigiosa publicación resalta que el cañón de Tinajani es un lugar que, hasta hace poco, solo conocían los viajeros más aventureros y que hoy conquista al mundo con su belleza natural y su historia ancestral.

Subraya que el cañón de Tinajani no es solo un paisaje: es una experiencia. Sus formaciones rocosas rojizas parecen esculturas hechas por gigantes y la energía del lugar es tan intensa que muchos visitantes lo describen como un valle espiritual.

La revista destacó precisamente esa mezcla de misterio y naturaleza que convierte al cañón de Tinajani en un destino fuera de lo común, con paisajes que guardan miles de años de historia.

“Llegar hasta aquí es parte del encanto. El camino recorre pueblos de adobe que parecen detenidos en el tiempo y rebaños de llamas y ovejas que acompañan el viaje. Cada curva del camino te recuerda que estás en los Andes más auténticos, donde la vida se mueve al ritmo de la tierra y el viento. Este no es solo un paisaje, es un ‘valle espiritual’ con formaciones rocosas ancestrales que te dejarán sin aliento. Un lugar que te invita a viajar despacio, respetando la tierra y aprendiendo de las comunidades andinas”, remarca la publicación.
Aramu Muru, el portal interdimensional
Conocido también como Portal del Diablo, el Aramu Muru o Hayumarca, es un lugar preínca de mucho misticismo ubicado en el distrito de Ilave, capital de la provincia puneña de El Collao, muy cerca del lago Titicaca, a hora y media de viaje por carretera desde la ciudad de Puno.

Se trata de una enorme pared de piedra arenisca, en cuyo lado inferior central hay una especie de puerta tallada de ocho ángulos, y a los lados hay dos depresiones de gran altura, a modo de columnas invertidas.
Según historiadores, este portal es de origen preínca, pues el tipo de tallado de la puerta y los pilares es algo rústico y de forma irregular. Aramu Muru llama mucho la atención de los turistas nacionales y extranjeros, en especial de estudiosos y aficionados a lo paranormal, debido a la fantástica leyenda que le da fama a la estructura.
Cuenta la leyenda que, en el siglo XVI, cuando los españoles llegaron al Tahuantinsuyo, un sacerdote inca de nombre Aramu Muru, acompañado por una sacerdotisa, escaparon de los conquistadores y llegaron hasta este portal llevando consigo el denominado disco solar, un tesoro invaluable para los incas.
Según el relato, los sacerdotes utilizaron este disco como una suerte de llave interdimensional, con la cual lograron atravesar el muro de piedra y así desaparecer de este mundo.

En la actualidad, muchos visitantes que llegan a este lugar suelen poner en práctica un curioso ritual: una persona se arrodilla ante el portal con las manos extendidas y otras dos personas se colocan a los lados de pie, dentro de las columnas invertidas, a fin de que la persona ubicada en el portal concentre la energía proveniente de las columnas.
De acuerdo con los turistas, al hacer este ritual sienten una energía o vibra especial, algo fuera de lo común. Como parte de esta ceremonia, muchos suelen dejar ofrendas al pie de las columnas, como agua, dulces, vino y a veces hojas de coca.

Más allá de la leyenda inca, el portal Aramu Muru cobra mayor interés por lo estudios científicos que plantean la teoría de que este lugar podría ser una especie de agujero de gusano que puede transportar a otras dimensiones con el uso de tecnología avanzada.
Según estas investigaciones se ha comprobado que el campo electromagnético en este punto es inestable, razón por la cual las energías y las temperaturas igualmente son inestables en este lugar. Por todo esto, algunas personas también denominan al Aramu Muru como portal interestelar.

Para conocer este enigmático atractivo turístico deberá caminar por unos 30 minutos desde la carretera a través de un bosque, el cual, a su vez, llama mucho la atención por sus extrañas y peculiares formaciones rocosas de gran tamaño, además del hermoso y extenso paisaje natural con flora y fauna. Adicionalmente, se presta para la práctica del trekking o excursionismo.
Chucuito
En Chucuito encontramos al templo de Santo Domingo, el más antiguo de la región. Fue construido en 1581 y tiene un estilo arquitectónico renacentista. Se enmarca dentro de dos atrios laterales y está precedido de una típica arquería de adobe con techo de teja.

Aquí se encuentra también el templo de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de la ciudad. Para admirar su bella arquitectura se recomienda ir a la plaza principal, que aún conserva los pisos originales de ladrillo.
Lampa
Lampa es conocida también como la Ciudad Rosada por el característico color de sus edificaciones. Se pueden visitar sus casonas ornamentadas en sillar labrado y piedras de la isla de Amantaní. En la zona existen también grandes bosques de queñua, puyas de Raimondi, criaderos de chinchillas, entre otros atractivos.

En esta ciudad se encuentra el templo de Santiago Apóstol, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura virreinal en el Perú. Se construyó entre los años 1675 y 1685. En su interior se encuentra una réplica de La Piedad del genial escultor y artista italiano del renacimiento Miguel Ángel.
Complejo arqueológico de Sillustani
Sus chullpas son la morada eterna de la nobleza del altiplano prehispánico. Fueron levantados para albergar los restos funerarios de las principales autoridades del señorío Colla. Las piedras se unen con maestría y encajan a la perfección, lo que las ha llevado a perdurar en el tiempo.
Los mausoleos alcanzan hasta 12 metros de alto y se caracterizan por su base de menor ancho que su parte superior. A poca distancia del complejo arqueológico se encuentra el museo de sitio. Ahí se conservan diversas piezas de las culturas Colla, Tiahuanaco e Inca. El complejo fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2003.
Su geografía es de singular belleza. Llachón todavía conserva sus costumbres y manifestaciones culturales. Sus principales actividades son la agricultura, ganadería, pesca y artesanía.
Asimismo, es posible convivir y alojarse en casas rurales con las familias del lugar. También se puede navegar con káyac en el lago Titicaca y cuenta con acceso hacia las islas de Taquile y Amantaní.
La localidad de Pucará es famosa por su alfarería, especialmente por sus célebres “Toritos de Pucará”, piezas de cerámica que son colgadas encima de las entradas de las casas como símbolo de protección y prosperidad.
Asimismo, cuenta con diversos museos y atractivos, como el museo Lítico que exhibe un conjunto de monolitos y esculturas hechas de piedra de la cultura Pucará, que han sido clasificados en tres grupos: monolitos, estelas y esculturas zoomorfas.
Juliaca
Conocida como Perla del altiplano, en esta notable provincia de Puno, donde se encuentra el aeropuerto Inca Manco Cápac y por donde pasa la vía del ferrocarril Cusco-Arequipa y la Carretera Interoceánica, destacan los siguientes atractivos turísticos de obligada visita:
Templo de Santa Catalina
Ubicada en el Jirón 2 de Mayo, al costado de la Plaza de Armas de Juliaca, este templo de origen colonial, a cargo de la orden Franciscana, es llamado también Iglesia Matriz o Iglesia blanca de Juliaca. Su construcción se inició en 1649, pero tomó 125 años en ser terminada por diferentes razones, siendo una de ellas el factor económico.

La Iglesia fue construida en su totalidad con sillar, piedra de origen volcánico. Según el testimonio del profesor y autor del libro Temas históricos de Juliaca, Hugo Apaza, el sillar llegó desde las canteras de Lampa y las mismas faldas del Misti.
En 1774, doña Catalina Fernández, de gran solvencia económica, contribuyó para que se concluya el templo. En un inicio el templo iba a llamarse Santa Cecilia, pero en homenaje a la generosa dama cuyo aporte económico fue clave para culminar su construcción, se le dio el nombre de Santa Catalina, el cual permanece hasta nuestros días.

El templo tiene una arquitectura de estilo barroco indigenista y su estructura es de sillar labrado con predominancia del color rojizo que destaca en su portada, cúpula y su imponente campanario. En su interior está decorada con obras de arte colonial como lienzos y esculturas con temática cristiana.
Templo de la Merced
Situado en la Plaza Bolognesi de la ciudad de Juliaca, este templo se construyó en 1889 a base de roca, fierro y cemento. Lo que vuelve única a esta edificación religiosa es que en su construcción predomina el color rosado.
Los devotos de la Virgen de la Merced encargaron su construcción a don Gregorio Moroco L. siendo reinaugurada en 1959 y refaccionada en 1995.

Destaca por tener un solo campanario y su infraestructura externa termina en una cúpula sobre la cual se erige una cruz con centinelas ornamentales. La torre tiene un reloj con cuatro caras circulares que también resaltan. La parte posterior de la iglesia presenta una cúpula con varias ventanas que mantienen iluminado todo el interior de la iglesia.
Lo que llama la atención en el interior del templo es que sus veleros tienen la forma de sikus, un instrumento musical característico del altiplano, así como otros objetos que están hechos de una madera especial. En 1995 se remodeló también la parte interna del templo.
Galería Artesanal Las Calceteras
Alberga a las más de 50 integrantes de la Asociación Artesanal Las Calceteras, creada hace 56 años, quienes se dedican a la venta de diversos productos artesanales que difunden la cultura local y regional.

Este centro comercial está abierto al público desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la noche, todos los días de la semana.
Mirador Cristo Blanco
Inaugurado en 1987, este mirador se encuentra en el lado sureste de la Plaza de Armas de Juliaca, específicamente en la cumbre del cerro Huaynarroque. Se la conoce también como Cristo de Huaynarroque y Santuario de Huaynarroque.
Destaca por la obra de arte plasmada en concreto armado, que representa la imagen de Jesucristo con los brazos extendidos, palmas al infinito y con su clásica túnica cuyos autores son los artistas Víctor Luján y Miguel Arenas

Al pie de la gigantesca efigie se encuentra un mirador desde donde se puede contemplar gran parte de la ciudad de Juliaca y los elementos naturales y culturales de la meseta andina que se eleva sobre los 3,810 metros sobre el nivel del mar.
Para llegar a este atractivo turístico es tradicional subir primero al cerro Espinal para recoger las espinas y luego al Cristo Blanco, con el propósito de dejarlas como ofrendas en el pequeño santuario erigido al pie de la efigie.