11:51 | Lima, ago. 13 (ANDINA).
La familia no es sólo la unión de un hombre y una mujer para procrear hijos, sino una base solidaria de amor, protección, y un soporte de la formación de las personas para su vida futura, afirmó hoy la esposa del presidente de la República, Pilar Nores de García.
Al inaugurar la Segunda Convención Nacional “Las familias como eje estratégico para la inclusión y el desarrollo”, Nores de García refirió que cuando la familia cambia, la sociedad también cambia. “La familia es mutante”, indicó.
También destacó que la familia es el principal núcleo de aprendizaje y aprestamiento de los niños y que este conocimiento primigenio adquirido por los menores se afianza luego en los colegios, las universidades y escuelas técnicas.
Comentó, como anécdota, que conoce muy bien la importancia del soporte moral que debe tener la familia en toda sociedad, dado que ella es la penúltima de 14 hermanos.
Asimismo, remarcó la importancia de trabajar en las zonas altoandinas con los niños, los adultos mayores y las madres gestantes de una manera integral. “Trabajando con la familia se tiene el efecto en la sociedad para mejorar la vida de los ciudadanos”, apuntó.
Recordó también que en el primer gobierno del presidente Alan García (1985-1990) se creó la Fundación Por los Niños del Perú para rescatar a los menores en abandono familiar y a las víctimas del terrorismo, para prestarles el abrigo necesario ante la carencia de un hogar.
Durante el acto inaugural de esta convención, la ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Susana Pinilla, también presente en la ceremonia, abogó por recuperar el verdadero rol de la familia, y recordó en ese sentido la reforma del alma planteada por el presidente Alan García en su mensaje por Fiestas Patrias.
“Estamos viendo cómo esa reforma del alma se crea en la familia a través del espíritu, los valores, comportamientos y conductas que los niños reciben de sus inmediatos mayores, que son sus padres. La familia es un reproductor de patrones de conducta”, acotó.
En ese sentido, Pinilla Cisneros invocó a los padres de familia a poner especial énfasis en la forma en que educan a sus hijos, y les pidió ser los mejores modelos de buenas conductas.
Opinó que esta convención es de fundamental importancia porque se refiere a la evaluación de las políticas gubernamentales y privadas para el fortalecimiento de la familia, que es –dijo- “el eje central del desarrollo humano como ser social”.
La segunda convención se prolongará hasta mañana en la sede de la Asamblea Nacional de Rectores, en Surco. Su objetivo es promover a las familias como ejes estratégicos de intervención para la superación de la pobreza y exclusión.
De igual forma, busca ser un espacio importante para analizar los cambios sociales, económicos, tecnológicos y culturales que han afectado las estructuras familiares y sus ciclos vitales.
(FIN) MVF/RRC
Publicado: 13/8/2008