El precio internacional del petróleo registró una fuerte caída al inicio de esta semana luego de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo de paz que contempla la reapertura del Estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas para el transporte mundial de crudo.
Según el análisis de mercados de Global66, este anuncio terminó imponiéndose sobre la preocupación generada por el reciente repunte de la inflación en Estados Unidos, que alcanzó una tasa anual de 4.2%, su nivel más alto desde abril de 2023.
Como resultado, el petróleo West Texas Intermediate (WTI) retrocedió más de 5% y se ubicó alrededor de los 80 dólares por barril, alcanzando su nivel más bajo desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
La posibilidad de una normalización del suministro energético global también redujo las expectativas de nuevas presiones inflacionarias y provocó ajustes en las proyecciones sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
“Si la reapertura del Estrecho de Ormuz se materializa, el mercado podría enfrentar un escenario de menor presión energética y una moderación gradual de las expectativas de inflación”, señaló Rodrigo Lama, Chief Business Officer (CBO) de Global66.
La reacción se extendió a otros activos financieros. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos retrocedieron, mientras que el dólar perdió terreno frente a otras monedas y el índice de volatilidad VIX registró una caída significativa.
Asimismo, el mercado redujo considerablemente las probabilidades de un incremento de las tasas de interés en la próxima reunión de la Reserva Federal, ante la expectativa de que un menor precio del petróleo contribuya a aliviar las presiones sobre los precios.
Expectativa por decisión de la Fed
Para los próximos días, la atención de los inversionistas estará centrada en la decisión de tasas de interés de la Reserva Federal y en las señales que pueda brindar su presidente, Kevin Warsh, respecto al rumbo de la política monetaria estadounidense.
“El mercado necesita validar que el acuerdo es sostenible y que efectivamente permitirá normalizar el tránsito energético global. De confirmarse ese escenario, volverían a ganar fuerza las perspectivas de un dólar más débil en el mediano plazo y de una recuperación del apetito por riesgo en los mercados internacionales”, agregó Lama.
La evolución del acuerdo entre Estados Unidos e Irán y sus efectos sobre los precios de la energía serán factores clave para determinar el comportamiento de los mercados financieros durante las próximas semanas.