Por esta innovación obtuvieron el primer lugar en el Build with Gemma 2026, una hackatón organizada por Google Developer Groups (GDG). Durante la competencia, más de 150 participantes presentaron soluciones con inteligencia artificial basadas en los modelos abiertos Gemma de Google.
¿Cómo funciona Pulso?
En entrevista con la agencia Andina, Diego Javier Pacheco Pérez, egresado de Ingeniería Mecatrónica de la PUCP, explica que Pulso está pensado para apoyar a los rescatistas, por ejemplo, después de un derrumbe.
"La idea es que uno o varios robots puedan recorrer zonas de difícil acceso y recoger información con sus sensores para buscar indicios de personas atrapadas. A partir de lo que detectan, el sistema decidiría por dónde avanzar y qué acciones tomar. Si participan varios robots, podrían coordinarse para distribuir la búsqueda y compartir sus hallazgos. También contemplamos el procesamiento local, porque durante una emergencia no siempre hay internet disponible", detalla Pacheco Pérez.
El principal reto del equipo fue
desarrollar una prototipo capaz de funcionar en lugares donde la conectividad pueda verse afectada de alguna manera; por ello, plantearon este proyecto con dos enfoques: uno con procesamiento local, en el que la inteligencia artificial funciona directamente desde el dispositivo sin necesidad de señal o internet; y otro apoyado en la nube (con conexión a internet).
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Para el prototipo de la competencia usamos un teléfono porque ya reunía muchos de los sensores que necesitábamos, como cámara, micrófono y sensores de movimiento. Eso nos permitió probar la idea con los recursos disponibles. Para una versión de producción, tenemos previsto utilizar hardware dedicado, adecuado al robot y a las condiciones en las que tendría que operar", señaló Pacheco.
Primeras validaciones
Para demostrar su funcionamiento, el grupo integró el sistema en plataformas robóticas, con la idea de que pudiera adaptarse a distintos tipos de robots. Durante la hackatón, que duró entre seis y siete horas, validaron el prototipo mediante simulaciones. A partir de esos primeros resultados, el siguiente desafío fue estandarizar la tecnología y explorar nuevas posibilidades de aplicación.
"Las primeras validaciones las hicimos durante la competencia Build with Gemma 2026, usando ROS y Gazebo en un entorno simulado que buscaba representar condiciones de una emergencia. Allí probamos cómo respondía el prototipo ante distintas situaciones. Todavía no lo hemos probado en una emergencia real; estas pruebas nos permitieron evaluar su funcionamiento e identificar qué necesitamos mejorar", señaló el ingeniero mecatrónico.
Uso de la IA
De acuerdo a sus creadores, Pulso es el resultado de la combinación de dos campos: la inteligencia artificial y la robótica.
La propuesta del equipo destacó por emplear Gemma 4, un modelo de inteligencia artificial avanzado, diseñado para ejecutar tareas de razonamiento, automatización y procesamiento multimodal (texto, imágenes y audio).
"Usamos Gemma 4 como el cerebro que coordina las decisiones de Pulso, integrado con ROS y Gazebo. Le damos un objetivo y, a partir de los eventos que recibe del entorno, tiene autonomía para decidir cómo actuar dentro de los protocolos establecidos: planificar trayectorias, orientar la búsqueda y coordinarse con otros robots. La IA también participa en una etapa inicial de adaptación, en la que interpreta las capacidades disponibles del robot para decidir cómo utilizarlas", explica el joven ingeniero.
Además del desarrollo técnico, el equipo tuvo que enfrentar otro desafío: presentar una solución compleja de forma clara frente a un jurado especializado. “Necesitamos vender bien la idea, así que aplicamos algunas estrategias durante la presentación para diferenciarnos de otros grupos con temáticas similares, demostrando que la nuestra funcionaba en la cancha”, concluye Robert Quispe, uno de los integrantes del equipo.