Perú participa en simulacro multipeligro y ensaya respuesta ante sismo de magnitud 8.8

Población pone a prueba su preparación con expectativa tras sismos en Colombia y Venezuela

Simulacro en Perú se desarrolla cuatro días después del sismo de magnitud 7.4 registrado en Colombia y 51 días después del doble sismo ocurrido en Venezuela. Foto: Difusión

Simulacro en Perú se desarrolla cuatro días después del sismo de magnitud 7.4 registrado en Colombia y 51 días después del doble sismo ocurrido en Venezuela. Foto: Difusión

15:01 | Lima, ago. 14.

Miles de peruanos salieron de sus viviendas, centros de trabajo y otros establecimientos para dirigirse a zonas seguras durante el II Simulacro Nacional Multipeligro 2026, que pone a prueba la preparación de la población ante distintos peligros, entre ellos un eventual sismo de magnitud 8.8 frente a Lima y Callao.


El ejercicio se desarrolla cuatro días después del sismo de magnitud 7.4 registrado en Colombia y 51 días después del doble sismo ocurrido en Venezuela, movimientos telúricos que dejaron muertos, heridos y daños en edificaciones, y que han generado preocupación en el Perú debido a la cercanía de ambos países sudamericanos.

A las 3:00 p. m., las sirenas, bocinas, alarmas y silbatos comenzaron a sonar en distintos puntos del territorio nacional para dar inicio al simulacro, liderado por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). El ejercicio permite que ciudadanos, autoridades e instituciones pongan en práctica las medidas de preparación previstas ante una emergencia.

Ensayos en distintos espacios


En Lima y Callao, municipios, colegios, hospitales, condominios, entre otros, ensayaron la evacuación de personas en sus propias instalaciones, en plazas y espacios públicos recreando así la búsqueda de un lugar seguro ante un sismo de magnitud.

El escenario sísmico planteado para Lima y Callao contempló un movimiento telúrico de magnitud 8.8 con epicentro frente a la costa central, con el propósito de que la población practique cómo responder ante un evento de gran magnitud. Cabe indicar que el Instituto Geofísico del Perú ha advertido un silencio sísmico en esta parte del país, así como en el sur.

En los colegios, estudiantes y docentes participaron en el ejercicio y se organizaron en los tradicionales círculos de seguridad, mientras que en hospitales el personal médico y de enfermería recreó la atención de personas heridas y el traslado de pacientes en camillas, como parte del ejercicio destinado a evaluar la capacidad de respuesta de las instituciones.


En las regiones, los gobiernos regionales eligieron los peligros más recurrentes en sus respectivas jurisdicciones para desarrollar el simulacro y poner a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y de la población, luego de las acciones de preparación y sensibilización.


Los peligros contemplados en el simulacro pueden ser de origen natural o generados por la acción humana, entre ellos sismos, sismos seguidos de tsunami, deslizamientos, derrumbes, aludes, huaicos, incendios forestales y lluvias intensas, así como otros peligros asociados.

El simulacro multipeligro es necesario debido a que el Perú es un país expuesto a diversos fenómenos naturales. Busca que la población interiorice la prevención y la preparación como elementos fundamentales para reducir el impacto de una emergencia.

Sismos no pueden predecirse


Ante esta preocupación, el jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, reiteró que los movimientos telúricos no pueden predecirse, por lo que es imposible determinar con anticipación el día, la hora o el lugar exacto en que ocurrirá un sismo.

Sin embargo, explicó que la ciencia sí ha logrado avances importantes en el pronóstico sísmico, particularmente mediante el estudio de las denominadas zonas de acoplamiento sísmico. Estas investigaciones permiten identificar sectores donde las placas tectónicas permanecen acopladas y acumulan esfuerzos, información que ayuda a estimar la posible magnitud de un eventual sismo.

En ese contexto, Tavera ha explicado que frente a la costa central del Perú existe una zona de aproximadamente 400 kilómetros donde se viene acumulando deformación, por lo que los estudios científicos consideran posible la ocurrencia de un sismo de gran magnitud. Este es uno de los fundamentos del escenario de magnitud 8.8 planteado para el simulacro.


El ejercicio busca, precisamente, que ese conocimiento sobre el peligro sísmico se traduzca en preparación concreta de la población: saber cómo actuar durante una emergencia, identificar zonas seguras, mantener la calma y contar con medidas que permitan reducir los riesgos ante un eventual desastre.

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(FIN) RRC

Publicado: 14/8/2026