Por Víctor Lozano AlfaroLa minería es considerada uno de los pilares fundamentales de nuestra economía. En la actualidad, representa, en promedio, el 10% del producto bruto interno (PBI) peruano, así como el 60% del total de nuestras exportaciones.
En la actualidad, la actividad minera está debidamente regulada. No solo es una importante generadora de divisas e inversiones, sino que además contribuye efectivamente al sostenimiento de nuestro ecosistema. Sin embargo, no siempre fue así.
“Dentro de toda la cadena minera, la última fase es la de reconstrucción al estado natural. Por mucho tiempo, la legislación ambiental estuvo incompleta y tuvo deficiencias que nos llevaron a tener un legado ambiental importante. Así, operaciones que datan de los siglos XIX y XX han dejado pasivos mineros ambientales que no han sido remediados, no precisamente por una irresponsabilidad del Estado peruano, sino por grandes vacíos legislativos no solo en el Perú, sino también en el mundo”, afirmó el gerente general de
Activos Mineros S.A.C. (Amsac), Dante Aguilar.
No obstante, con el transcurrir del tiempo la legislación ambiental fue evolucionando y se ha ido comprendiendo que los ecosistemas deben ser cuidados. “En los últimos años se ha entendido la fragilidad de los ecosistemas y ahora la minería es diferente. La última fase se aborda con mucho cuidado; ya no se habla solamente del cierre de minas, sino de todo un proceso de regeneración, de usos alternativos y de conservación de nuestro medio ambiente”, refirió el funcionario.
Labor de Amsac
En ese sentido, el gerente general de
Amsac destacó la labor que cumple la empresa. “Somos una empresa pública bajo el ámbito del
Fondo de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe). Nuestra labor se centra en el desarrollo de soluciones efectivas para mitigar los impactos de la actividad minera y generar valor ambiental y social”, aseveró Aguilar.

Detalló que el
Ministerio de Energía y Minas (Minem) cuenta con un inventario conformado por aproximadamente
6,000 pasivos ambientales, calificados por sus niveles de peligrosidad. “De acuerdo con estos niveles, se prioriza su remediación”.
Según el funcionario, en esa cartera hay algunos pasivos ambientales que cuentan con responsables asignados para su recuperación; es decir, hay compañías que deben encargarse de ese proceso.
“Hay titulares a los que el Estado exige cumplir con la subsanación respectiva. Asimismo, de este total, alrededor de 1,200 pasivos mineros han sido delegados a Amsac y el resto del inventario todavía estaría pendiente de intervención”, manifestó.
Minería ancestral
El gerente general de Amsac sostuvo que es importante precisar que los pasivos ambientales procesados por la empresa estatal son generados por la minería antigua.
“La minería actual no tiene relación alguna con la minería ancestral. La minería como la conocemos hoy es responsable del cierre de minas. Normativamente, no genera pasivos, pues cuenta con un plan de cierre de minas. La minería moderna garantiza que todas sus operaciones, al final, no afectarán el ambiente e inclusive emiten garantías como cartas fianza y diversos instrumentos financieros; es decir, son responsables de desarrollar un plan de cierre de manera progresiva”, aseveró Aguilar.
Agregó que lo ocurrido en épocas anteriores sí le compete a Amsac. “Por ejemplo,
Centromin Perú realizó sus operaciones sin un control ambiental establecido debido a que no existía una norma.”
“Al terminar sus operaciones, Centromin dejó un gran pasivo. Eso ocurrió con muchas otras empresas que, inclusive, ya han desaparecido. En ese sentido, el Estado, dentro de su rol tutelar y cautelar por los derechos fundamentales de la población, asumió estos procesos”, aseguró.
Ahora, añadió, se trata de proyectos complejos, ubicados mayormente en zonas alejadas. “Precisamente, por las condiciones geográficas, ubicadas inclusive en cabeceras de cuenca, tienen contacto con lagunas y riachuelos, lo que hace que el reto sea mayor”.
Excélsior
Hace poco, Amsac culminó el proyecto de remediación ambiental minera Excélsior, ubicado en el distrito de Simón Bolívar, en la provincia y región de Pasco, tras concluir de manera integral las obras previstas en el plan de cierre del depósito de desmontes.
“Excélsior fue considerado uno de los pasivos mineros ambientales más grandes de América Latina. Se trataba de una gran desmontadera ubicada en Cerro de Pasco. Esta ciudad es un referente de la contaminación generada por la minería, pues ha crecido en torno a la operación minera, algo que usualmente no sucede”, refirió Aguilar.

Según dijo, todo el material que se extraía de esa mina se acumuló por aproximadamente 60 años. Estamos hablando de un total de 55 millones de toneladas de material que, con el paso del tiempo, generó riesgos diversos para la población”, detalló.
Con una inversión superior a los 191 millones de soles, el proyecto garantizó la estabilidad física, química e hidrológica del depósito de desmontes, disminuyendo riesgos ambientales y sanitarios, y beneficiando de manera directa a más de 12,000 personas en Pasco, quienes, durante años, convivieron con los impactos del pasivo minero.
“Se ha tenido que estabilizar e impermeabilizar para dotar de seguridad a toda esta zona. Luego de todo ese trabajo logramos hacer algunas mediciones para determinar un retorno ambiental social y económico. Con ese tipo de proyectos tenemos resultados importantes; por ejemplo, la revalorización de la tierra y de la propiedad, la cual pasó de un valor de 1,500 soles antes de la remediación a casi 30,000 soles en la actualidad.
“Hay muchas externalidades que se desarrollan alrededor del proyecto. También podemos destacar los costos evitados; es decir, una menor cantidad de atenciones médicas”, refirió el funcionario.
Otros proyectos
El gerente general de Amsac detalló que la empresa tiene una cartera de 65 proyectos distribuidos en 11 regiones del país. “Hemos culminado la etapa 1 del proyecto Caridad, situado en la sierra alta de Lima. Este es contribuyente de la cuenca del río Rímac. Entonces, vemos la importancia de ese proyecto y los beneficios para toda la población de Lima”, sostuvo Aguilar.
“Otro proyecto en fase de convocatoria es Santa Rosa (Huancavelica), y tenemos otros que se encuentran en la fase de mantenimiento”, puntualizó el funcionario.
Trabajo con ProInversión
“Este año estamos impulsando conjuntamente el proyecto Sechura (Piura), enfocado en la explotación de roca fosfórica; así como también impulsamos el proyecto El Algarrobo, también ubicado en Piura”, refirió Aguilar.
Agregó que, de este modo, han ido saliendo proyectos importantes bajo el mecanismo de Promoción de la Inversión Privada. “Este aspecto se halla directamente vinculado a nosotros. Como Amsac, curamos las heridas del pasado, entonces, esas heridas son la remediación ambiental; necesitamos terminar con el pasado para mejorar el clima de inversiones”, precisó.
Sostuvo que el trabajo de Amsac busca contar con proyectos que deben tener referentes. “Ahora es posible mirar a la minería de una manera responsable”.
Datos
- En el 2024, Amsac alcanzó un nivel récord de 185.9 millones de soles en proyectos de remediación ambiental, un 24% más que la meta anual establecida para dicho año. Estas inversiones tuvieron un impacto positivo en la vida de más de 237,000 personas.
- Desde su creación el 2006 a la fecha, Amsac ha desarrollado un total de 23 proyectos, los cuales se encuentran en la etapa de cierre y mantenimiento.
- Esto implica un número grande de pasivos, en diferentes zonas del país. Todos estos proyectos ya se encuentran en una fase en donde se garantiza su estabilidad química, física y tecnológica.
- Hacia el 2028 Amsac estima invertir alrededor de 400 millones de soles en labores de remediación ambiental y continuar resolviendo el tema de la brecha.
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(FIN) DOP/VLA/JJN
Publicado: 9/3/2026