23:05 | Chiclayo, jun. 25.
La fe, perseverancia y la solidaridad han hecho posible lo que parecía un sueño inalcanzable para los vecinos de la capilla San Óscar Romero, ubicada en el distrito chiclayano de La Victoria. La reconstrucción total de este templo, que durante más de tres décadas acogió a cientos de familias católicas, avanza gracias al apoyo de benefactores estadounidenses cercanos al hoy Papa León XIV, cuando aún ejercía como cardenal Robert Prevost.
El padre Alonso Serquén Montehermoso, responsable de la comunidad parroquial, relató que la necesidad de intervenir la capilla surgió por el crecimiento constante de la feligresía y el evidente deterioro de la infraestructura, cuya vida útil ya había sido superada.
“Originalmente queríamos restaurarla poco a poco porque los recursos eran limitados. La comunidad organizaba actividades, aniversarios y eventos para recaudar fondos, pero el proyecto era demasiado grande para nuestras posibilidades”, explicó.

La historia dio un giro inesperado cuando el sacerdote compartió el proyecto con el padre Edgar Rimaycuna Inga, actual secretario personal del Santo Padre y antiguo integrante de esta comunidad. A través de él, la propuesta llegó a manos de colaboradores cercanos al entonces cardenal Robert Prevost.
Respuesta inmediata
“Monseñor dice que procedan”, fue el mensaje que recibió el padre Alonso. Posteriormente, cuando los especialistas recomendaron demoler la antigua estructura para levantar un nuevo templo, se envió un presupuesto actualizado. Nuevamente llegó la aprobación para iniciar las obras.
Una obra marcada por la transparencia y la confianza
Según explicó el sacerdote, los benefactores extranjeros decidieron respaldar el proyecto debido a la confianza que inspiraba el entonces cardenal Prevost, reconocido por su transparencia en la administración de los recursos y su permanente preocupación por las comunidades más necesitadas.
“Siempre se ha caracterizado por ayudar a los sectores vulnerables y por garantizar que las donaciones lleguen realmente a quienes las necesitan”, destacó.
Actualmente, los avances de la construcción son notorios. Aunque las celebraciones litúrgicas se realizan temporalmente en la capilla Santa Rosa de Lima, los fieles de San Óscar Romero continúan comprometidos con la obra.
La comunidad no baja los brazos
A pesar de contar con el respaldo económico internacional, los vecinos mantienen viva la tradición de organizar actividades para recaudar fondos y demostrar su compromiso con el proyecto.
Por ello, este 29 de junio, coincidiendo con la festividad de San Pedro y San Pablo y el aniversario de creación de la capilla, se desarrollará una gran jornada de celebración que incluirá misas, campeonatos de vóley, venta de comidas típicas, bingo, tómbola y diversas actividades familiares.
“Los donantes nos piden que sigamos trabajando y participando. No quieren ver una comunidad que se cruce de brazos, sino una comunidad comprometida con su propio templo”, manifestó el padre Alonso.
La esperanza de recibir al Santo Padre
Entre los mayores anhelos de los feligreses se encuentra la posibilidad de que el Papa León XIV visite algún día la nueva capilla, una obra que siguió de cerca, incluso antes de asumir el pontificado.
El sacerdote recordó que en sus encuentros con el hoy Santo Padre, éste siempre preguntaba por el avance de la construcción. “No te olvides de la capilla”, era el mensaje que repetía constantemente.
Aunque una eventual visita dependerá de múltiples factores y protocolos, la comunidad mantiene intacta la ilusión de recibir al Papa en el lugar donde nació una obra que hoy simboliza la unión entre la fe, la solidaridad internacional y el esfuerzo de un pueblo que nunca dejó de creer.
La nueva capilla San Óscar Romero se ha convertido así en un ejemplo de cómo la colaboración entre la Iglesia, los benefactores y la comunidad puede transformar una necesidad urgente en una obra de esperanza para todo Chiclayo.
Más en Andina:
(FIN) SDC/TMC
Publicado: 25/6/2026