Antenor Yarihuamán Campos, padre de tres hijos, tiene una discapacidad física severa. Esto no representa un impedimento para que hoy curse el quinto ciclo de Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).

Antenor vive en Chanchamayo con su familia. Siempre le gustó leer y estar informado. Es así que, en marzo de 2024, su hijo mayor, Julián, lo animó a cumplir el sueño que durante mucho tiempo postergó: seguir una carrera profesional.
El padre de familia postuló a la universidad y logró ingresar a los 60 años mediante la modalidad especial para personas con discapacidad de la UNMSM. Luego, logró ganar la Beca Inclusión del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), del Ministerio de Educación.
“Sin la beca yo no estaría aquí, porque estudiar es costoso para mí”, afirma. El apoyo económico del Pronabec cubre alimentación, materiales de estudio, transporte y el alquiler de una habitación en Lima, que le sirve para los días que asiste a clases.
Cada lunes Antenor viaja en bus desde Chanchamayo, en Junín, a Lima durante 10 horas. Ha acomodado sus siete cursos los días martes y miércoles. Regresa al hogar los jueves o viernes, dependiendo de las tareas o trabajos grupales que debe realizar, con otras 10 horas de viaje.
La universidad ha realizado adecuaciones para facilitar su permanencia en las aulas. Sin embargo, debido a la severidad de su discapacidad, Antenor aún espera contar con el apoyo permanente de un asistente personal dentro del campus.
“Es una persona bastante responsable y participativa. Entre tantos alumnos, siempre resalta porque constantemente interviene en clase”, señala Esthefany Ampuero, estudiante de Derecho y Consejera de Facultad.
Actualmente, Antenor mantiene un promedio ponderado cercano a 16 y asegura sentirse motivado con cada ciclo que avanza.
Para José Urquizo Olaechea, profesor principal de Derecho Penal de la UNMSM, la presencia de Antenor genera reflexión entre sus compañeros más jóvenes.
“Su situación implica retos mucho mayores, pero aun así mantiene una enorme voluntad para seguir avanzando”, destaca el docente.
“La discapacidad es una condición física, pero su impacto depende también de cómo se adapta el entorno y de la actitud de las personas que nos rodean”, reflexiona Antenor.
“Es increíble lo rápido que ha pasado el tiempo. Ya voy cinco ciclos de doce. Voy comprendiendo los temas y avanzando bien. Espero algún día estar en el salón de actos presentando mi tesis. Esa es la visión que me motiva todos los días”, afirma Antenor.
Según el registro del Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (Conadis), en el Perú existen 3 millones 209 261 personas con discapacidad. De ellas, el grupo más numeroso corresponde a los adultos mayores de 60 años, que representan el 40.1 % del total.
Asimismo, entre 2018 y 2025, un total de 1406 personas con discapacidad accedieron a una beca del Pronabec.
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