Nuevos hallazgos revelan más secretos del histórico Molino de Aliaga en Lima

ANDINA/Difusión

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07:17 | Lima, jun. 16.

El equipo de Arqueología de Prolima identificó una tercera y, posiblemente, una cuarta bóveda en el antiguo Molino de Aliaga, además de nuevas evidencias que permiten comprender con mayor precisión el funcionamiento del sistema hidráulico que impulsó esta importante infraestructura entre los siglos XVI y XVII en la capital del Perú.


Los recientes descubrimientos fueron realizados durante las investigaciones arqueológicas que se desarrollan en el marco del Proyecto de Recuperación del Entorno Paisajístico del Río Rímac, en la alameda Chabuca Granda. 


Según los especialistas, los hallazgos aportan información clave sobre las tecnologías empleadas durante los primeros años del periodo virreinal y permiten contrastar los registros históricos con evidencia arqueológica recuperada en contexto.


Cada nuevo elemento identificado fortalece el conocimiento sobre el funcionamiento del molino y representa un aporte significativo para los procesos de investigación, conservación y futura puesta en valor de este importante patrimonio cultural de la capital.



Hallazgos previos confirman la importancia histórica del complejo


Los nuevos descubrimientos se suman a los hallazgos reportados previamente por la Municipalidad Metropolitana de Lima durante los estudios preliminares del proyecto. 

En ese contexto, se identificaron los restos de lo que sería el antiguo Molino de Aliaga, una construcción ubicada bajo la actual alameda Chabuca Granda y considerada una pieza fundamental para comprender la Lima de los primeros años de la colonia.


De acuerdo con las investigaciones, el molino fue uno de los primeros edificados en la recién fundada Ciudad de los Reyes. 

El molino perteneció al conquistador español Gerónimo de Aliaga, quien recibió de Francisco Pizarro un terreno contiguo al río Rímac, cerca del actual Palacio de Gobierno y a pocos metros de la histórica Casa Aliaga, habitada hasta hoy por sus descendientes.



Las fuentes históricas señalan que el molino operó activamente durante los siglos XVI y XVII, desempeñando un papel importante en el desarrollo económico de la ciudad. Su actividad culminó en 1672, año en que dejó de funcionar definitivamente.

Actualmente, el espacio donde se encuentran los vestigios corresponde al acceso de un estacionamiento subterráneo ubicado bajo la alameda Chabuca Granda. 

La intervención arqueológica forma parte de las acciones impulsadas por Prolima para la implementación del Plan Maestro del Centro Histórico de Lima, con el objetivo de recuperar, proteger y poner en valor el patrimonio de la ciudad en el marco de su 491 aniversario de fundación.

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(FIN) LIT


Publicado: 16/6/2026