El Perú es un país privilegiado en muchos sentidos, entre ellos limitar con el Océano Pacífico. Sin embargo, esta cercanía también incrementa la posibilidad de padecer algunos eventos atmosféricos y climatológicos con mayor intensidad como el Fenómeno de El Niño costero y el Niño Global ¿Cuál está ocurriendo ahora?
El más reciente comunicado del
ENFEN, fechado el 15 de junio, advirtió que la institución se mantiene en estado de
“Alerta de El Niño Costero”, el cual s
e prolongaría hasta el verano de 2027, con mayor probabilidad de presentar
una magnitud "fuerte" entre junio y setiembre, para luego disminuir a magnitud "moderada" hasta diciembre. Para el verano 2026-2027, se prevé que el evento alcance una magnitud entre fuerte (48 %) y moderada (46 %).
En entrevista con la Agencia Andina, Luis Vásquez, manifestó que el Niño Costero está cerca de la costa sudamericana, con una influencia que ha empezado a sentirse de forma gradual desde febrero último.
“En el comunicado 11 del ENFEN se ajustan las probabilidades del pronóstico y se indica que hemos pasado de una fase moderada a una fase de magnitud fuerte, desde junio a hasta setiembre y que se va a extender hasta el verano del próximo año (2027)”.
Por tanto, el Niño Costero ya está en plena evolución. Sin embargo, sus efectos no se notan mucho porque estamos en una época seca.
“Hay ligeras precipitaciones, pero que no causan mayor impacto. Sin embargo, la condición cálida del océano ya está provocando efectos en el sector pesquero: los peces de aguas frías están migrando hacia la costa, o se están profundizando dentro del mar. Si esto sigue escalando, los recursos marinos -como la anchoveta- se desplazarán al sur”.
Sin embargo -apunta- pueden aparecer otras especies de aguas más cálidas, como el bonito, el jurel, entre otros.
“Si el Niño Costero se extiende hacia el verano, habrá un mayor aporte de humedad asociado al ciclo hidrológico, principalmente en la zona norte. Entonces, el incremento térmico será mayor y eso provocará mayores lluvias, aumentando el caudal de los ríos, generando posibles desbordes o algunos huaicos. Sin embargo, todavía no estamos en la capacidad de decir la magnitud final que tendrá este Niño”.
Si lo comparamos con otros anteriores, agregó, el pronóstico pareciera que será de gran magnitud.
Los últimos Niños de magnitud fuerte se registraron en los años 2015, 2016, 2023, 2024.
¿Qué pasará con Lima y Callao?
El especialista destacó que, por ahora, la afectación de la capital es más que nada térmica.
“Tenemos sensaciones térmicas más altas. Prácticamente, no hemos tenido otoño. Se espera que el invierno también más cálido de lo que normalmente se presenta. En este periodo podrían darse lloviznas por algún exceso de humedad aportada por el océano”.
Allí da cuenta que este fenómeno se desarrollaría desde junio de 2026 hasta marzo de 2027, inclusive, con mayor probabilidad de alcanzar una magnitud fuerte de noviembre a diciembre del presente año.
Para el verano 2026-2027, estima que el evento alcance una magnitud entre fuerte (44 %) y moderada (36 %).
“Mientras que el Niño Costero ya está bien desarrollado, el Niño Global recién va a iniciar su desarrollo. Su evolución dependerá de las condiciones tanto atmosféricas como oceanográficas. Se espera que avance rápido, ya que la condición cálida es la que predomina en todo el Pacífico ecuatorial”, anunció Luis Vásquez.

En este contexto, se puede afirmar que ambos fenómenos se están desarrollando de manera simultánea, aunque no evolucionan de la misma manera. Mientras el Niño Costero alcanzaría su mayor magnitud entre junio y septiembre, el Niño Global lo haría entre noviembre y diciembre de este año.
El experto del ENFEN exhortó a la población a mantenerse informada por las entidades oficiales competentes y los organismos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), como el Senamhi y el COEN.
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(FIN) KGR/RRC
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