El Fenómeno de El Niño Costero no solo generará incremento del calor y la intensidad de lluvias, sino que también impactará a diversas actividades productivas, como la pesca y la agricultura. En ese sentido, las autoridades y la población deben adoptar medidas preventivas para mitigar su impacto, aseguró Elizabeth Silvestre, Ph.D. en Meteorología y docente de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM).
Impacto en la actividad pesquera
“Cuando la temperatura del mar se eleva, los nutrientes propios de las aguas frías de nuestro mar se desplazan de su ubicación original hacia zonas más profundas. En consecuencia, nuestras especies marinas también se desplazan en busca de nutrientes”, dijo la especialista a la Agencia Andina al explicar cómo el calentamiento de la temperatura superficial del mar perjudica la actividad pesquera.
“Durante el Niño Costero, ese calentamiento es más abrupto, disminuye la productividad marina porque los peces se desplazan a aguas más profundas”, apuntó Silvestre Espinoza, quien agregó que para determinar qué especies son las que se desplazan, a qué zonas y en qué magnitud deberá realizarse un monitoreo de las mismas. No obstante, señaló que el jurel y la anchoveta suelen ser las especies más afectadas.
La consecuencia inmediata de esta situación es la escasez de estos productos que se refleja en los terminales marinos y los mercados. “Cuando se reduce la productividad de especies de consumo masivo y de fácil acceso, las consecuencias aparecen por sí solas: falta en los mercados, menor acceso, elevación de precios”, apuntó. La experta indicó que estas condiciones podrían acentuarse en el verano, cuando la temperatura del mar sea aún mayor.
Impacto en la agricultura
La meteoróloga también explicó que el Fenómeno de El Niño Costero puede impactar los ciclos de cultivo de la producción agrícola, desde los que están en fase de siembra (germinación) hasta fructificación y cosecha porque se alterarán sus requerimientos hídricos y de temperatura. “Los requerimientos térmicos y umbrales de los cultivos del norte, centro y sur van a ser alterados (...)”, afirmó.
Para ilustrar el impacto con un ejemplo, la especialista citó el caso de una fruta muy popular que se produce masivamente en la costa norte. “Si en la fase de floración (reproducción) del mango, la temperatura se incrementa 0.5° C, el producto no tendrá la misma calidad”.
En el caso de la papa, la escasez de agua en la fase de siembra generará que el tubérculo tenga un tamaño menor de lo habitual.
Recordó que, a nivel climático, el impacto de El Fenómeno de El Niño Costero es diversos ya que en algunas zonas se incrementa la temperatura y hay sequías, mientras que en otras llueve copiosamente. Todas estas condiciones, señaló, afectarán los ciclos de cultivo de la productividad agrícola local.
La importancia de prevenir
La investigadora señaló que la experiencia de años anteriores nos han dado información suficiente para prever cómo El Niño afectará no solo las actividades productivas sino también la infraestructura y el transporte.

“Lo que hay que hacer es determinar ese nivel de impacto desde hoy hasta que se intensifique, que sería en el verano. Tenemos que prepararnos”, recomendó.
La experta propuso que los distritos identifiquen qué eventos podrían afectarlos debido al fenómeno climático. Señaló que esto se debe hacer con la implementación de los sistemas de alerta temprana ante huaicos e inundaciones, por ejemplo, que generan información para prevenir la ocurrencia de estos eventos.