La NASA fotografió un nuevo cráter en la Luna formado por el impacto de la etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX, que chocó contra la superficie lunar el pasado 5 de agosto. Las imágenes fueron obtenidas entre el 11 y 12 de agosto por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO).
Para captar el lugar del impacto, los ingenieros de la
NASA tuvieron que inclinar la nave LRO y orientar sus cámaras hacia la zona cada vez que el orbitador pasaba a unos 96 kilómetros sobre la superficie lunar. La sonda se desplaza a aproximadamente 1,6 kilómetros por segundo.
LRO completa una órbita alrededor de la Luna, de polo a polo, cada dos horas. Sin embargo, como el satélite natural gira lentamente debajo de la nave, el equipo tuvo que esperar seis días hasta que el punto exacto del impacto quedara nuevamente dentro del campo de observación.
Nuevo cráter en la Luna mide unos 18 metros de ancho
Según los datos de la
misión de la NASA, si la cámara hubiera tomado las fotografías apenas 10 segundos antes o después del momento programado, el objetivo habría quedado desplazado unos 16 kilómetros del centro de la imagen.
Las diferentes posiciones desde las que LRO observó el terreno permitieron estudiar el nuevo cráter en la Luna bajo distintas condiciones de iluminación. Los científicos determinaron que la estructura tiene aproximadamente 18 metros de ancho y menos de tres metros de profundidad.
Para obtener estos detalles se utilizó la cámara de ángulo estrecho de LRO, capaz de distinguir características de alrededor de 90 centímetros. Las fotografías también muestran rayos brillantes y oscuros que se extienden alrededor del punto de impacto.
Las zonas más oscuras corresponden a polvo y rocas de la superficie que habían sido modificados durante largos periodos por el viento solar, los rayos cósmicos galácticos y el impacto constante de micrometeoritos. Parte de este material fue expulsado desde aproximadamente 45 centímetros bajo la superficie.
En cambio, las marcas más brillantes cercanas al borde del cráter corresponden a material más fresco extraído de capas situadas a mayor profundidad. Las diferentes tonalidades permiten a los
investigadores analizar cómo una colisión modifica y expone distintos niveles del suelo lunar.
La localización del lugar también requirió la participación de especialistas y astrónomos independientes. A partir de datos disponibles públicamente, se pudo determinar inicialmente la trayectoria del cohete antes de que el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA refinara los cálculos.
La información fue posteriormente compartida con el equipo del orbitador lunar surcoreano Danuri. Su cámara de alta resolución LUTI fotografió el cráter pocas horas después del impacto y comprobó que la predicción se encontraba a aproximadamente un kilómetro del sitio real.
Danuri proporcionó después las coordenadas al equipo de LRO para mejorar las siguientes observaciones. Tras comparar las nuevas fotografías con imágenes tomadas antes del impacto, los investigadores establecieron el centro del cráter en las coordenadas 19,4759° norte y 266,7138° este, a una elevación de 511 metros.
Además de documentar el choque del Falcon 9, la observación permitió a la NASA poner a prueba técnicas para calcular con mayor precisión el lugar donde un objeto puede impactar contra la superficie lunar y estudiar los cambios que este tipo de eventos producen en el terreno.
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Publicado: 19/8/2026