La comunicación entre los integrantes de la familia puede determinar el comportamiento que adoptarán en el futuro las hijas e hijos, incluso puede evitar posibles conductas violentas, indicó el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP).
Tal es su importancia que, en aquellos hogares donde existe una interrelación inadecuada, se generan actitudes o respuestas agresivas que afloran
en momentos de tensión.
“Algún malentendido o desacuerdo puede desatar respuestas violentas si las personas no cuentan con herramientas de negociación y diálogo”, precisó el MIMP.
En una era donde todos parecieran comunicarse más con sus celulares, aislándose de los demás miembros del hogar, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables alienta a las madres y padres a promover la comunicación con sus hijos e hijas desde pequeños.
Pero
¿qué hacer frente a un conflicto en el hogar? el MIMP sugiere resolver estos problemas de manera pacífica y dialogante, calmarse antes de abordar el tema, desterrar
expresiones de violencia, así como cualquier insulto, nunca ridiculizar las opiniones de los demás, entre otros.
De igual manera, cuando se decide entablar una conversación con las hijas e hijos debemos tomar en cuenta, por ejemplo: situarnos físicamente a la misma altura, sentados todos en el piso, o en un lugar cómodo. Formular preguntas adecuadas al nivel de madurez de la niña o el niño, emplear un tono de voz sosegado.
Debemos tener en cuenta que la comunicación depende de la promoción y los niveles de diálogo que se desarrollen en las familias. Es así como las niñas, los niños establecen su confianza, seguridad, respeto y asertividad.
“Eso es de mujeres”
Cabe indicar también que los comportamientos agresivos hacia las mujeres no nacen con las personas sino que son conductas aprendidas. Por ello la educación que las familias brindan a los niños debe estar orientada a que se conozcan a sí mismos y desarrollen una adecuada autoestima.
Asimismo, las familias deben transmitir modelos de comportamiento alejados de estereotipos, evitando la discriminación en función del sexo, el uso de expresiones sexistas como “esto es cosa de mujeres” o siendo críticos con palabras, frases o chistes que desprecian a las mujeres.
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(FIN) NDP/ART
Publicado: 9/9/2018