María, la maestra que viaja 7 horas para enseñar a niños piuranos de un caserío en Ayabaca

Cada semana sale desde Sullana rumbo a Huacas Alto para que menores de inicial continúen su aprendizaje

MAría cuenta con el apoyo del Programa Nacional PAIS del Midis, que le brinda los ambientes del Tambo Huacas Alto para dictar sus clases.

MAría cuenta con el apoyo del Programa Nacional PAIS del Midis, que le brinda los ambientes del Tambo Huacas Alto para dictar sus clases.

21:07 | Piura, jul. 6.

María Catalán Navarro (40) representa el verdadero significado de la vocación por enseñar. Desde que inició el año escolar, cada domingo deja su hogar en Sullana para emprender un viaje de casi siete horas hasta el caserío de Huacas Alto, en la provincia de Ayabaca, donde la esperan sus siete alumnos del nivel inicial con la ilusión de seguir aprendiendo.
 
En el día del maestro, se da a conocer su compromiso con la educación y principalmente con sus alumnos, la que la motiva cada semana a hacer este recorrido sin importar las distancias. En esta labor cuenta con el apoyo de su mamá que se queda a cargo de sus dos hijas de 14 y 10 años en Sullana.
 
Cuenta que la enseñanza para ella va más allá de una sesión de clases, significa acompañar el crecimiento de cada niña o niño que, sin importar que tan lejos puedan vivir, también puedan acceder a una educación como base de su crecimiento.

 
Con juegos, canciones, bailes y dinámicas participativas como la escucha de videos, mirar imágenes o pintar, María les enseña a socializar y fortalecer su autonomía de una manera divertida y alegre.
 
En esta destacada labor, cuenta con el apoyo del Programa Nacional PAIS del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), que le brinda los ambientes del Tambo Huacas Alto para que cada semana inicie puntualmente sus clases y así garantizar la continuidad del servicio educativo mientras el colegio del caserío continua con las obras de reparación.



De esta manera, María y los estudiantes cuentan con un ambiente seguro y adecuado para continuar su formación sin que se vea afectado su aprendizaje, reafirmando el compromiso del programa social del Midis en contribuir a que las poblaciones más alejadas del país cuenten también con servicios esenciales como la educación.
 
“Esta labor representa un gran sacrificio, se trata de un recorrido de muchos kilómetros que hago, pero vale la pena cuando veo la alegría de los niños y sus ganas de aprender. El tambo se ha convertido en nuestra aula de clases que nos permite tener las condiciones adecuadas para que los chicos cuenten con una buena educación en su mismo caserío”, señala María.
 
La historia de María, revalora y fortalece el rol del maestro rural que, sin importar la distancia ni el tiempo que debe recorrer, transforma la vida de sus estudiantes con mucha dedicación y entrega. En esta labor, el Programa PAIS continuará siendo el principal aliado para impulsar una educación de calidad en zonas rurales y de difícil acceso de todo el Perú.

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(FIN) NDP/TMC 

Publicado: 6/7/2026