Las embarcaciones retenidas desde el domingo 12 de abril en la comunidad nativa de Providencia, en la cuenca del río Corrientes, ubicada en el distrito de Trompeteros, provincia y región Loreto, fueron finalmente liberadas y retomaron su navegación la tarde de martes 5 de mayo, luego de un proceso de diálogo entre dirigentes indígenas y autoridades locales.
La liberación permitió la remolcación del convoy fluvial que transportaba más de 10 mil barriles de petróleo, cuya permanencia en la zona había generado preocupación por los riesgos ambientales y de seguridad en esta parte de la Amazonía peruana.
El proceso fue encabezado por el alcalde provincial de Loreto–Nauta, Daniel Saboya Mayanchi, quien lideró las coordinaciones y las conversaciones con la población de Providencia para alcanzar una salida pacífica al conflicto.
Las gestiones contaron, además, con el respaldo del jefe de la Región Policial Loreto, general PNP Fernando Mego Avellaneda, quien acompañó las acciones orientadas a garantizar el orden y evitar nuevos enfrentamientos en la zona.

La liberación de las embarcaciones se concretó días después del diálogo desarrollado el pasado sábado 2 de mayo, en el que participaron representantes de la Organización Regional de los Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO).
El presidente de ORPIO, Beltrán Sandi, señaló que la intervención de la organización tuvo un carácter humanitario, luego de que los propios comuneros solicitaran apoyo para facilitar una solución pacífica a la crisis.
Según explicó, el acuerdo fue posible tras la presentación de propuestas orientadas a atender necesidades urgentes de las comunidades, vinculadas principalmente a servicios básicos, salud y desarrollo local.
Por su parte, el secretario de ORPIO, Pablo Chota, indicó que las comunidades nunca rechazaron el diálogo y que las protestas respondían al abandono histórico del Estado y a demandas no atendidas en esta parte de la región Loreto.
Los dirigentes indígenas también cuestionaron la ausencia de entidades del Ejecutivo, como la Presidencia del Consejo de Ministros y otros sectores del Estado, durante las etapas iniciales del conflicto, situación que según indicaron contribuyó a que la tensión escalara.
El conflicto alcanzó uno de sus momentos más críticos durante una intervención policial realizada el pasado lunes 27 de abril para recuperar las embarcaciones retenidas, operativo que dejó como saldo
un efectivo policial fallecido y otros dos agentes heridos.
Tras los enfrentamientos, ORPIO reiteró que no respalda acciones violentas y ratificó que el diálogo debe ser la principal herramienta para resolver conflictos sociales en la Amazonía.
Asimismo, recomendaron que la movilización de las embarcaciones se realice bajo estrictos protocolos técnicos, a fin de evitar posibles derrames de hidrocarburos en el río Corrientes y prevenir un impacto ambiental en la zona.
La liberación del convoy representa un avance en la búsqueda de estabilidad en esta parte de Loreto y evidencia la importancia de la articulación entre comunidades, organizaciones indígenas y autoridades para atender conflictos vinculados a actividades extractivas en la Amazonía.