Más de cinco mil viviendas de siete regiones de la región Loreto serán intervenidas como parte de un operativo sanitario orientado a frenar el avance de la malaria en zonas consideradas de alto riesgo epidemiológico de la Amazonía peruana.
Las
acciones se desarrollan en los distritos de Yavarí, Alto Nanay, Indiana, Mazán, Punchana, Andoas y Pastaza, jurisdicciones donde históricamente se concentra la mayor cantidad de
casos de malaria transmitida por mosquitos.

El operativo contempla el rociamiento residual intradomiciliario, estrategia que consiste en aplicar insecticidas de acción prolongada sobre las paredes internas de las viviendas para eliminar al mosquito transmisor y reducir el riesgo de contagio.
Brigadas especializadas de salud ya comenzaron a recorrer las comunidades priorizadas, muchas de ellas ubicadas en zonas rurales y de difícil acceso de la Amazonía loretana.
Las autoridades sanitarias señalaron que la
meta inicial es proteger cinco mil hogares como parte de las medidas contempladas dentro del denominado “
Plan Hacia la Eliminación de la Malaria 2026”.
La malaria continúa representando uno de los principales problemas de salud pública en Loreto debido a las condiciones climáticas y geográficas que favorecen la proliferación del mosquito transmisor, especialmente durante temporadas de lluvias e inundaciones.
Además de las labores de fumigación, el personal sanitario viene desarrollando campañas de sensibilización para promover medidas preventivas y fortalecer la participación comunitaria en el control de la enfermedad.
Según se informó, las intervenciones continuarán de manera progresiva hasta alcanzar un total de 23 distritos priorizados en toda la región Loreto.
Las autoridades exhortaron a la población a brindar facilidades al personal de salud durante las visitas domiciliarias, resaltando que la colaboración ciudadana resulta fundamental para reducir los niveles de transmisión.

Por último, los especialistas advirtieron que mantener acciones permanentes de prevención y vigilancia epidemiológica será clave para evitar nuevos brotes de malaria en las comunidades amazónicas más vulnerables.