19:39 | Chiclayo, jun. 9.
Un importante hallazgo científico reafirma la riqueza genética y agrícola del Perú. Durante la presentación del libro “Línea de Base de la Diversidad del Frijol, el Pallar y sus Parientes Silvestres con Fines de Bioseguridad” en el Museo Nacional de Sicán, provincia de Ferreñafe, especialistas del Ministerio del Ambiente (Minam) dieron a conocer que el país es el centro de origen y domesticación del pallar, una de las leguminosas más emblemáticas de nuestra gastronomía.
El especialista en recursos genéticos del Minam, Tulio Medina Hinostroza, explicó en diálogo con la Agencia Andina que la investigación fue desarrollada en el marco de la Ley de Moratoria de Organismos Vivos Modificados (transgénicos), con el objetivo de identificar qué recursos genéticos podrían verse afectados por estos cultivos.
Como resultado del estudio, los investigadores identificaron siete especies del género Phaseolus —grupo al que pertenecen los frijoles y pallares—, de las cuales cuatro son domesticadas y tres silvestres. Entre ellas destaca la presencia de especies únicas en territorio peruano.

Lambayeque guarda las pruebas vivientes
Uno de los descubrimientos más relevantes se encuentra en el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa, distrito de Incahuasi en Lambayeque, donde se hallaron abundantes poblaciones de frijoles silvestres considerados evidencia viva del origen del pallar.
"Estos frijoles silvestres son la prueba fehaciente de que el Perú es el centro de domesticación del pallar. Nuestros antepasados, mucho antes de los incas, transformaron estas especies silvestres en las variedades que hoy conocemos", señaló Medina.

La investigación también destaca la importancia cultural de antiguas civilizaciones como los Mochicas y Sicán, quienes desarrollaron técnicas de selección y domesticación que permitieron obtener una gran diversidad de variedades.
El famoso “Lima Bean” tiene raíces peruanas
El especialista recordó que incluso el nombre con el que se conoce internacionalmente al pallar, Lima Bean (frijol de Lima), constituye una evidencia histórica de su origen peruano.
"Cuando los españoles llevaron esta leguminosa a otros continentes, la identificaban como proveniente de Lima. De allí nació el nombre que hasta hoy se utiliza en inglés", explicó.
El rescate del Bayo Mochero
Durante la exposición también se destacó el valor del tradicional Bayo Mochero, una variedad nativa de Lambayeque reconocida por su sabor y propiedades nutritivas.
Sin embargo, Medina advirtió que esta especie ha ido desapareciendo de los campos debido a la preferencia de muchos agricultores por variedades comerciales de mayor demanda en el mercado.
"Debemos volver la mirada hacia nuestros frijoles nativos. El Bayo Mochero posee cualidades nutricionales excepcionales y forma parte de nuestro patrimonio genético", afirmó.
Más de 300 distritos recorridos
El estudio demandó más de tres años de trabajo. Los investigadores recorrieron más de 300 distritos en todos los departamentos del país para recolectar muestras y documentar la diversidad genética de estas leguminosas.
Parte de las semillas recolectadas fueron depositadas en el banco de germoplasma del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), convirtiéndose en las primeras muestras de frijoles silvestres conservadas oficialmente en dicha institución.
Una reserva genética para enfrentar el cambio climático
El especialista destacó que esta diversidad genética no solo representa un patrimonio cultural y biológico, sino también una herramienta estratégica para garantizar la seguridad alimentaria mundial frente a los efectos del cambio climático.

"Estas especies contienen genes que podrían permitir desarrollar cultivos más resistentes a las sequías, altas temperaturas y otros desafíos futuros. Perú posee una reserva genética clave para la alimentación del mundo", enfatizó Medina.
El libro, que incluye infografías y material educativo, ya se encuentra disponible gratuitamente para descarga a través de la página web del Ministerio del Ambiente, permitiendo que investigadores, estudiantes, autoridades y ciudadanos conozcan la extraordinaria riqueza genética que alberga el territorio peruano.
En la antesala del ingreso al Museo Nacional Sicán, los asistentes también pudieron disfrutar de una muestra de la rica gastronomía lambayecana, elaborada con diversas variedades de frijoles y pallares que forman parte de la extraordinaria biodiversidad agrícola del Perú.
Entre los platos presentados destacaron la tradicional poda acompañada de ceviche y chinguirito, así como el emblemático seco de cabrito preparado con frijol canario. La exhibición culinaria se complementó con innovadoras propuestas gastronómicas, como trufas elaboradas con frijol negro y cacao, demostrando la versatilidad y el enorme potencial nutritivo de estas leguminosas ancestrales.
La degustación permitió poner en valor no solo el patrimonio genético que conserva el país, sino también su estrecha relación con la identidad cultural y gastronomía de Lambayeque.
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(FIN) SDC/TMC
Publicado: 9/6/2026