20:07 | Chiclayo, mar. 26.
El Museo Arqueológico Nacional Brüning, ubicado en la ciudad de Lambayeque, fue escenario de un evento significativo, al recibir la visita de una prestigiosa delegación de Polonia, cuyo objetivo fue llevar a cabo un innovador escaneo 3D y rayos X de la momia de Collud, un proceso que promete revelar detalles fascinantes sobre la vida de esta mujer de los tiempos antiguos.
Los análisis permitirán determinar aspectos como la alimentación, edad y posibles enfermedades que pudo haber padecido, ofreciendo así una visión más completa sobre la existencia en tiempos precolombinos.

La comitiva estuvo liderada por la arqueóloga Judyta Bak, estudiante de doctorado en la Universidad de Jagiellonian, acompañada por un equipo de expertos de la Universidad Tecnológica de Poznan. Su llegada marca un hito en la investigación de la cultura andina, destacando el interés internacional por el patrimonio arqueológico de la región Lambayeque.
Dicho estudio no solo es un avance significativo en la investigación de la momia, sino que también se inscribe dentro del ambicioso proyecto de la arqueóloga Bak, titulado “Tatuajes y pintura corporal en los Andes: estudios preliminares”.

Esta iniciativa busca profundizar en la comprensión de las prácticas culturales y artísticas de las antiguas civilizaciones andinas, poniendo especial énfasis en el uso de la pintura corporal y los tatuajes como formas de expresión social y ritual.
La colaboración entre instituciones académicas polacas y locales subraya la importancia del trabajo interdisciplinario en el ámbito de la arqueología. A través de esta sinergia, se espera no solo avanzar en el conocimiento sobre la momia de Collud, sino también fomentar el intercambio cultural y científico entre Polonia y la comunidad andina, enriqueciendo así el panorama del estudio arqueológico contemporáneo.
La momia de Collud y sus tatuajes
En el año 1969, un extraordinario hallazgo impresiona a Collus y Pomalca, así como a todo el país: el sorprendente descubrimiento de una momia en perfecto estado de conservación, realizado por un huaquero en el sitio arqueológico de Collud, ubicado en el distrito de Pomalca, región Lambayeque. Se trataba de la momia de una mujer encontrada en una gran tumba perteneciente a la cultura Lambayeque correspondiente a los 900 y 1100 años de nuestra era.

Esta extraordinaria momia destaca entre muchas otras halladas en todo el Perú por los tatuajes que presenta en sus brazos, un arte en la piel poco conocida hasta la fecha.
Para entender mejor el interés de nuestras primeras culturas por conservar a sus muertos, hay que comprender su cosmovisión y el respeto que tuvieron por sus antepasados, particularmente por sus restos.
La muerte era sencillamente el pasaje de esta vida a la otra. Estas creencias obligaban a mantener en el mejor estado posible a sus muertos y rodearlos de todo lo que pudiera serles útil en su camino al nuevo mundo, donde ingresaban despojados de su vestidura carnal a continuar otra.
Los incas desarrollaron diferentes métodos de "momificación”, pero lo más interesante de esta costumbre era la visita que periódicamente recibían de sus familiares para renovarles sus ofrendas de nuevos alimentos y su bebida de chicha.
Se creía que el orden universal dependía del poder de esas momias; las momias imperiales eran consultadas en momentos específicos, por sacerdotes especialistas en el asunto; por lo que podemos decir que, una vez muerto, el cuerpo del inca se transformaba en un prestigioso oráculo.
Además, participaban en las grandes fiestas que se organizaban en la plaza central del Cusco; se las sacaba en procesión
por los campos, cuando las sequías amenazaban las cosechas y marchaban al frente de los ejércitos. Digamos que, estas momias aún tenían “vida social”, porque además participaban en reuniones familiares, en las que se juntaban con sus otros antepasados fallecidos, compartiendo comidas y bebidas.
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(FIN) SDC/TMC
JRA
Publicado: 26/3/2025