Lambayeque se prepara para poner a prueba su capacidad de respuesta frente a las lluvias intensas y posibles inundaciones. Este viernes 14 de agosto, a las 3:00 de la tarde, se desarrollará un Simulacro Nacional Multipeligro que recreará un escenario de precipitaciones de aproximadamente 20 milímetros, intensidad capaz de generar acumulación de agua y activar diversas cuencas en Chiclayo, Lambayeque y Ferreñafe.
Lo expresó en diálogo con la Agencia Andina, el gobernador regional de Lambayeque, Jorge Pérez Flores, quien manifestó que la jornada reunirá al Gobierno Regional, municipalidades, Fuerzas Armadas, Policía Nacional, sector Salud, Indeci, Epsel, Colegio de Ingenieros y organizaciones vecinales.
El gobernador regional destacó que la región cuenta actualmente con 100 motobombas de seis, ocho y diez pulgadas, distribuidas en distintos sectores, como parte de la estrategia para enfrentar las inundaciones.

El objetivo es que los equipos puedan movilizarse rápidamente hacia las
zonas más vulnerables y permitir que el agua sea evacuada en un plazo máximo de 72 horas.
La autoridad advirtió que uno de los principales desafíos será comprobar en el terreno si los equipos, cabezales, buzonetas y sistemas de bombeo pueden retirar el agua acumulada hasta los niveles necesarios.
Mencionó que uno de los sectores que concentra especial preocupación es la urbanización Magisterial, donde durante lluvias intensas el agua puede alcanzar entre 60 centímetros y un metro de profundidad.
El gobernador recordó que este tipo de acumulaciones no solo afecta viviendas y vías, sino que también puede debilitar cimientos y convertirse en un serio problema sanitario por la mezcla de aguas pluviales y servidas. Entre los riesgos asociados mencionó enfermedades como el dengue y la leptospirosis, además de otros problemas de salud pública derivados de la contaminación.
El simulacro tendrá como escenario inicial siete puntos críticos: urbanización Magisterial, urbanización Bancarios, urbanización Mochicas, pueblo joven San Francisco, Parque de los Mecánicos, sector Teresa de Calcuta y la intersección de Chinchaysuyo con Antenor Orrego.
“Estos lugares corresponden a una primera etapa de intervención dentro de los 18 puntos críticos identificados en Chiclayo, mientras que a nivel regional se han reportado 80 puntos críticos que requieren atención prioritaria”, subrayó.

La alcaldesa provincial de Chiclayo, Janet Cubas Carranza, remarcó que el ejercicio no será solamente una demostración de las autoridades, sino un entrenamiento para conocer cuánto tiempo demora la respuesta y cómo se ordena la atención de la población.
Señaló que primero deben atenderse los sectores más vulnerables y que la coordinación entre municipalidades, Policía, Fuerzas Armadas, brigadas y vecinos será determinante. También hizo un llamado al sector privado para que incremente su participación y contribuya con recursos y apoyo logístico ante eventuales emergencias.
La autoridad provincial advirtió además que Chiclayo enfrenta una situación particularmente compleja debido a la precariedad de sus redes de agua y alcantarillado y a la ausencia de un adecuado drenaje pluvial. Por ello, consideró urgente que los recursos destinados a la emergencia lleguen oportunamente y que se aceleren las acciones para reforzar las defensas ribereñas en los sectores expuestos a desbordes de los ríos.
Por su parte, la jefa del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Lambayeque, Cristina Huamanchumo, calificó el simulacro como un verdadero “termómetro” de la capacidad regional de respuesta. Explicó que durante el ejercicio se verificará el estado de la logística, el funcionamiento de las motobombas, su ubicación y la capacidad de las brigadas para actuar ante una emergencia real. Asimismo, exhortó a las familias a participar activamente y a organizar brigadas de Defensa Civil en sus centros de trabajo, barrios y lugares considerados vulnerables.
Más allá de las cifras y de la movilización de maquinaria, las autoridades lanzaron un mensaje directo a la ciudadanía: el simulacro necesita participación real de los vecinos. El gobernador regional pidió dejar de lado la actitud pasiva de observar o grabar una emergencia con el celular y, en cambio, involucrarse en las acciones de respuesta. La meta es que las juntas vecinales, brigadas, municipalidades y entidades de primera respuesta sepan exactamente qué hacer cuando llegue una lluvia intensa.
El ejercicio del viernes será, por tanto, mucho más que una actividad preventiva. Será una prueba para determinar si Lambayeque está realmente preparada para enfrentar un escenario de inundaciones, cuánto demora en movilizar sus recursos y qué brechas aún deben cerrarse. “Con temperaturas que incluso han alcanzado 35 °C en sectores de la región en pleno invierno, las autoridades advierten que el comportamiento climático exige mantener la preparación y fortalecer la coordinación institucional y ciudadana”, apuntó Jorge Pérez.
La alerta está planteada: el viernes 14 de agosto, Chiclayo Lambayeque y Ferreñafe no solo simularán una inundación; pondrán a prueba su capacidad para responder cuando la emergencia sea real.
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Publicado: 12/8/2026