La próxima visita del papa León XIV al Perú, del 11 al 17 de noviembre, puede ayudar al país a reflexionar y renovar su compromiso con la vida, la justicia y la solidaridad, sostuvo este martes el arzobispo de Lima, cardenal Carlos Castillo, quien señaló que la la figura del santo padre es recibida como la de “un verdadero amigo”.
Tras destacar la alegría con que la Iglesia católica y el pueblo peruano esperan al santo padre, señaló que su presencia puede ser un impulso para fortalecer la fe, la fraternidad y la búsqueda de la paz en un país marcado por la inseguridad y la desigualdad, que afectan en especial a los sectores más vulnerables.
Para el cardenal Castillo, este acontecimiento responde a una profunda esperanza que se venía gestando en el corazón del pueblo peruano y resaltó la enorme expectativa del pueblo católico.
“Como arzobispo de Lima y cardenal del Perú puedo decir con toda sinceridad que hay una enorme expectativa de acoger al santo padre”, expresó en Vatican News al recordar que el Perú es un país con una fuerte tradición católica y que la figura del papa es recibida como la de “un verdadero amigo de la gente, de todo el pueblo”.
El purpurado subrayó el especial vínculo del papa con la población de Chiclayo y señaló que el anuncio oficial de la visita ha colmado las expectativas que se habían ido formando durante los últimos meses y por lo que ya están en marcha los preparativos en Lima, Chiclayo (Lambayeque), Cusco y Pucallpa (Ucayali), ciudades que visitará.
“Recibimos esta noticia no solamente con sumo agrado, sino con una fuerza vital de aliento que nos dispone a una entrega generosa en nuestra fe para acogerlo y dinamizar mejor nuestra experiencia cristiana y católica”, manifestó.
Sobre la organización de la visita, el arzobispo de Lima comentó que se han constituido comisiones de preparación en las cuatro ciudades que recibirán al santo padre. “Se han formado muy bien las comisiones de preparación y cada una está organizándose de manera especializada en su tarea para coordinar todos los aspectos necesarios”, señaló.
Entre las áreas de trabajo mencionó las comisiones encargadas de los lugares de encuentro, la liturgia, la participación de los distintos sectores sociales y la organización de las actividades pastorales.
Resaltó la participación de jóvenes, comunidades populares, mujeres que colaboran en los comedores, iniciativas de los pueblos originarios y diversos grupos que expresan la riqueza social y cultural del país.
“Estos preparativos son muy interesantes porque tienen mucha participación e iniciativa”, afirmó y destacó el esfuerzo en las distintas provincias involucradas. Aseguró que se están tomando las medidas necesarias para garantizar una recepción adecuada y segura durante catda momento de la visita.
Un mensaje de fraternidad, unidad y paz
Al referirse al mensaje que espera recibir de León XIV, el cardenal Castillo puso énfasis en la importancia de la encíclica del santo padre y en su aplicación concreta a la realidad peruana. Uno de los mayores desafíos del país es recuperar una humanidad capaz de reconocer la diversidad y construir la unidad, opinó.
“Hoy día tenemos clara visión de que el problema más fuerte del Perú es nuestra humanidad”, enfatizó.
Manifestó que la diversidad del pueblo peruano debe ser asumida como una riqueza, mientras que la unidad debe convertirse en una tarea común. El cardenal expresó su deseo de que el papa pueda compartir una lectura cercana de la realidad peruana desde la perspectiva de su enseñanza sobre la fraternidad y la solidaridad.
“Sería lindísimo que nos pueda mostrar cómo siente la realización de la encíclica en la vida peruana”, afirmó tras indicar que el santo padre conoce de cerca las dificultades que atraviesa el país, como la inseguridad, la violencia y la falta de atención a las necesidades de los más pobres y vulnerables.
Capacidad de acción
Ante esta realidad, el cardenal Castillo planteó la necesidad de recuperar la capacidad de acción de la sociedad y fortalecer una Iglesia sinodal, capaz de construir caminos de encuentro. “Necesitamos desarrollar ese aspecto sinodal que hace que nuestra Iglesia pueda ser ejemplo y enseñanza de cómo se establecen las unidades sin necesidad de violencia”.
Expresó su esperanza de que la visita papal ayude a promover una paz basada en el diálogo y la reconciliación. “Que el santo padre nos pueda desarmar y hacer posible que la paz desarmada y desarmante se desarrolle con toda claridad”, puntualizó.
Publicado: 5/8/2026