El avance de la agricultura familiar y la incursión de invasores están poniendo en riesgo las huellas de una cultura prehispánica que se desarrolló en las alturas del cerro La Calva, en el distrito de Salpo, provincia de Otuzco, región La Libertad.
A este conjunto de estructuras líticas, los pobladores locales aseguran que forma parte de la cultura Cuydista; sin embargo, nadie conoce el origen del término, ni las características de este importante asentamiento prehispánico, hoy en peligro.
Se trata de estructuras de piedras donde se evidencias muros, túneles subterráneos, pasadizos, entre otros elementos. “Cuando éramos niños bajábamos a las minas para sacar material y hacer nuestras tizas. Nunca pensamos que esas piedras que veíamos eran parte de una cultura antigua. Ahora sabemos que allí vivieron nuestros antepasados y que tiene mucho valor”, recuerda con singular precisión Agapito Villarreal, un amante de la cultura salpina.
María, agricultora de la zona, señala con preocupación que muchos usan las piedras de los antiguos muros para cercar sus chacras.

“Es triste, porque poco a poco se va perdiendo lo que nos pertenece a todos debido a la indiferencia de las autoridades responsables”, acotó.
El camino de la historia
El recorrido por La Calva es también un viaje por la vida cotidiana: las minas, los Tres Shulgones, Las Torres, La Estación, Las Tunas y la Loma del Viento forman parte de un circuito que alguna vez sostuvo el teleférico minero de la legendaria Empresa Minera Northern que operaba en Quiruvilca y trasladaba su mineral mediante vagones hasta Samne.
Hoy, ese mismo camino lo recorren turistas de aventura, pastores de ovejas y agricultores que cultivan papa, trigo, cebada, oca, olluco, mashua, habas y arvejas.
El 2006, el Ministerio de Cultura declaró como Patrimonio Cultural de la Nación a cuatro sitios arqueológicos de Salpo: Shamana, Cerro Hundor, Ragash y Salpito. Sin embargo, otros espacios como el Pueblo de Gentiles en Pagash Alto y el propio sitio en La Calva siguen esperando ser investigados y protegidos.
Llamado urgente
La riqueza arqueológica de Salpo puede redefinir la historia de La Libertad y del Perú; pero el tiempo corre en contra: la expansión agrícola y el abandono institucional amenazan con borrar lo que aún se conserva.
Es necesario que las autoridades del Ministerio de Cultura realicen un inventario completo de los sitios arqueológicos, que se investigue y clasifique cada recurso por su grado de importancia. Solo así se podrá proteger este legado y convertirlo en motor de identidad, turismo y desarrollo.
Porque cada piedra de La Calva es un mensaje que nos recuerda que la historia no se escribe una sola vez, sino que se descubre y se preserva.
(FIN) LPZ
Publicado: 5/9/2026