Inclusión financiera y digital, palanca para superar la pobreza

Al servicio de los más vulnerables

Para capitalizar plenamente estos avances en los temas de acceso financiero y tecnológico, es fundamental que los esfuerzos coordinados entre todos los sectores. Cortesía

Para capitalizar plenamente estos avances en los temas de acceso financiero y tecnológico, es fundamental que los esfuerzos coordinados entre todos los sectores. Cortesía

09:24 | Lima, may. 12.

Por William Rios Rosales

La inclusión financiera y el acceso a la tecnología se erigen como pilares fundamentales para la superación de la pobreza y la construcción de una sociedad más equitativa en nuestro país.

Los datos más recientes revelan tendencias significativas que apuntan hacia un futuro donde estas herramientas se convierten en catalizadores de esperanza para las comunidades más vulnerables.

Uno de los hallazgos más destacables es el incremento constante y significativo de la población pobre con acceso al sistema financiero. Que el 42.2% de los peruanos mayores de 18 años en situación de pobreza posean una cuenta en una entidad financiera en 2024, un aumento de 18.9 puntos porcentuales respecto a 2019, representa un avance trascendental. 

Este crecimiento no es meramente estadístico; simboliza la apertura de puertas hacia oportunidades antes inaccesibles, señala artículo publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano.

La bancarización facilita el ahorro, el acceso a créditos productivos, la recepción de remesas de manera segura y eficiente, y la participación en la economía formal. Para la población en pobreza extrema, el aumento de 4.1 puntos porcentuales en la tenencia de cuentas financieras en el último año es una señal aún más esperanzadora, sugiriendo una mayor capacidad para gestionar sus recursos y construir una base para su recuperación.

Evolución


Estos datos provienen del reciente informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) sobre la “Evolución de la Pobreza Monetaria 2024”, el cual nos ofrece una perspectiva valiosa y, en muchos sentidos, alentadora sobre la situación socioeconómica de nuestro país.

Este progreso en la inclusión financiera se entrelaza de manera virtuosa con la expansión del acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). 

El hecho de que el 92.4% de los hogares pobres cuenten con un teléfono celular en el 2024, un incremento significativo del 8 puntos porcentuales desde el 2019, demuestra una democratización de la conectividad que trasciende las barreras económicas.

El teléfono móvil se convirtió en una herramienta esencial para la comunicación, la información, el acceso a servicios y, cada vez más, para las transacciones financieras digitales.

Acceso a internet


A pesar de una ligera disminución anual, el crecimiento extraordinario del acceso a internet en los hogares pobres, que se elevó a un 32.0% en el 2024 desde un modesto 7.1% en el 2019, es un testimonio del potencial transformador de la digitalización




Si bien la brecha digital con los hogares no pobres aún persiste, la velocidad a la que se está acortando esta distancia es motivo de optimismo. El acceso a internet abre un abanico de posibilidades en educación, empleo, comercio electrónico y participación ciudadana, empoderando a las comunidades más vulnerables para integrarse plenamente en la sociedad del siglo XXI. 

Es particularmente alentador observar un crecimiento similar en el acceso a internet entre los hogares no pobres vulnerables, lo que sugiere un esfuerzo colectivo por cerrar las brechas y fortalecer la resiliencia económica.

Actividad económica


Es cierto que el informe del INEI también señala desafíos importantes, como la disminución en la tasa de actividad económica tanto en la población pobre como en la no pobre en comparación con el periodo prepandemia.

La prevalencia del empleo en micro y pequeñas empresas entre la población pobre, aunque representa una fuente de ingresos, también subraya la necesidad de políticas que fomenten la formalización, la capacitación y el acceso a mercados más amplios para estos emprendimientos. 

Asimismo, la alta proporción de trabajadores independientes entre la población pobre, aunque refleja su espíritu emprendedor, también puede implicar una mayor vulnerabilidad ante la inestabilidad económica.

Sin embargo, es crucial destacar que el aumento significativo de trabajadores independientes en la población pobre y el incremento de trabajadores asalariados en la población no pobre durante el último año sugieren una dinámica cambiante en el mercado laboral que merece una atención continua y políticas de apoyo adecuadas.

Datos


- Los avances en inclusión financiera y acceso a las TIC no son fines en sí mismos, sino poderosos catalizadores para la reducción de la pobreza y la promoción del desarrollo sostenible.

- Al facilitar la participación económica, mejorar el acceso a la información y reducir las barreras geográficas, estas tendencias están sentando las bases para una sociedad más inclusiva y resiliente.


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(FIN) DOP/SDD

Publicado: 11/5/2025