El tejido dejó de ser solo un pasatiempo, pues en medio de rutinas aceleradas y una vida cada vez más digital, miles de personas encuentran en las manualidades una forma de desconectarse, crear y conectar con otros. Bajo ese contexto regresa Lima Teje 2026, la sexta edición del festival textil más importante de Perú, que se realizará el 11 y 12 de julio del 2026 en el Centro de Convenciones de Lima y espera recibir a más de 5,500 asistentes.
El evento contará con más de 2,500 metros cuadrados dedicados al universo textil y reunirá aproximadamente a 120 participantes entre expositores, talleristas, marcas y auspiciadores nacionales e internacionales vinculados al tejido, bordado, croché, macramé, hilado, entre otros.
El festival textil se ha convertido en una vitrina clave para cientos de emprendedores vinculados al rubro, considerando que más del 70 % de expositores vuelve cada año, reflejando el impacto comercial y la comunidad que se ha construido alrededor.
Además de generar ventas directas, Lima Teje permite a las mypes conectar con nuevos públicos, presentar colecciones, lanzar productos y fortalecer su posicionamiento dentro de una industria que sigue creciendo.

Entre las actividades destacadas de este año figuran talleres especializados, masterclasses y charlas gratuitas orientadas tanto a personas que recién empiezan como a público más experimentado. También participarán invitadas internacionales como Las Tutitas de Chile, reconocidas creadoras de contenido textil con presencia en plataformas como Domestika y una comunidad de más de 82,000 seguidores en Instagram.
Según las organizadoras, el auge del tejido y el bordado responde a una necesidad cada vez más presente entre las nuevas generaciones: encontrar espacios de pausa y creatividad en medio del ritmo acelerado de la vida cotidiana. A ello se suma un creciente interés por el consumo consciente, la moda lenta y los objetos hechos a mano.
En la actualidad, las técnicas textiles tradicionales son reinterpretadas desde una mirada mucho más moderna y experimental, impulsadas, además, por redes sociales y comunidades digitales que han acercado este universo a nuevos públicos.