Experto en Niño Costero: autoridades cuentan aún con tiempo para labores de prevención

Director de Geofísica de San Marcos refiere que entre julio y noviembre se pueden descolmatar ríos y quebradas

David Pareja Quispe, director de la Escuela Profesional de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM

David Pareja Quispe, director de la Escuela Profesional de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM

23:48 | Lima, jun. 23.

El Dr. David Pareja Quispe, director de la Escuela Profesional de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) exhortó a las autoridades y la población de la costa peruana a tomar precauciones frente a las condiciones de este invierno, con temperaturas superiores a los valores habituales, por efecto del Niño Costero, que podría intensificarse con el paso de los meses.

El especialista en meteorología y climatología exhortó a las autoridades del Gobierno central, regional y local fortalecer e impulsar la ejecución de obras de prevención y mitigación que permitan reducir los posibles impactos asociados a la evolución de un evento de El Niño Costero durante el verano 2026–2027.


De mantenerse las actuales condiciones oceánicas y atmosféricas, los efectos del fenómeno podrían prolongarse durante los próximos meses, alcanzando una mayor intensidad entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.

“Debemos tener en cuenta que, debido a las actuales condiciones del océano frente a nuestras costas, continuarán registrándose mañanas con abundante cobertura nubosa, presencia de neblina y episodios más persistentes de garúa y llovizna. Sin embargo, hacia el mediodía y durante la tarde predominará el brillo solar, generando un ambiente más templado e incluso cálido en comparación con un invierno típico”, explicó.


En ese sentido, recomendó a la ciudadanía mantenerse alerta ante las variaciones de temperatura características de esta temporada, utilizando prendas o accesorios que permitan abrigarse durante las primeras horas del día y adaptarse a las condiciones más cálidas de la tarde, con el fin de prevenir enfermedades respiratorias y otros problemas de salud asociados a los cambios bruscos del tiempo.

Ventana de tiempo

Respecto a las acciones de prevención, Pareja Quispe señaló que las autoridades cuentan con una importante ventana de tiempo entre julio y noviembre para desarrollar trabajos de limpieza y descolmatación de ríos y quebradas, reforzamiento de infraestructura, mantenimiento de sistemas de drenaje y otras intervenciones orientadas a minimizar los efectos de un eventual evento de El Niño Costero.


Advirtió que, de no adoptarse medidas oportunas, los mayores impactos podrían registrarse durante los meses de verano, cuando suelen presentarse lluvias intensas, inundaciones, desbordes de ríos, activación de quebradas y otros fenómenos que afectan a la población y a la infraestructura.

El especialista explicó que, aunque la temporada de lluvias ya concluyó hace algunos meses, la persistencia de aguas más cálidas de lo normal frente a la costa peruana está modificando las condiciones atmosféricas habituales de la estación, generando temperaturas superiores a las que normalmente se registran durante el invierno y alterando parcialmente la sensación térmica característica de esta época del año.


“El calentamiento progresivo de la superficie del mar frente al litoral peruano influye directamente en las condiciones meteorológicas de la costa y favorece la evolución de este fenómeno climático. Por ello, es fundamental realizar un seguimiento permanente de los indicadores oceanográficos y atmosféricos, así como fortalecer las acciones de prevención y preparación en las zonas más vulnerables”, sostuvo.

El docente sanmarquino recordó que el invierno en el Perú se inició oficialmente el 20 de junio y se extenderá hasta el 22 de septiembre. No obstante, las actuales condiciones oceánicas y atmosféricas podrían dar lugar a una estación atípica, caracterizada por temperaturas superiores a los valores normales para esta época del año. 

“La prevención debe comenzar ahora. El invierno nos brinda una oportunidad para prepararnos antes de la temporada de lluvias. Las acciones que se ejecuten durante los próximos meses serán fundamentales para reducir los impactos que podrían presentarse durante el verano 2026–2027”, concluyó Pareja Quispe.

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(FIN) NDP/KGR


Publicado: 23/6/2026