En el marco de los 30 años de vida institucional de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), se realizó el foro “El problema mundial de las drogas y la respuesta del Perú durante los últimos 30 años”, en el Teatro Auditorio Mario Vargas Llosa de la Biblioteca Nacional del Perú.
Durante la jornada, se destacó que las drogas afectan la seguridad, la salud pública, el ambiente, la economía, la gobernabilidad y el desarrollo de comunidades vulnerables. Frente a ello, Devida impulsa una respuesta integral basada en desarrollo alternativo, prevención del consumo, interdicción y sanción, y decisiones públicas basadas en evidencia, así como colocar esta problemática en la agenda pública.
En su discurso, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo Sánchez, señaló que ello es una señal política clara del Estado peruano frente al narcotráfico. “El Perú no retrocede en la lucha contra el problema mundial de las drogas”, afirmó.
Por su parte, el presidente ejecutivo de Devida, Hugo Begazo, destacó que la lucha contra las drogas exige una respuesta integral, sostenida y articulada entre el Estado, la cooperación internacional y la sociedad.
Remarcó que el Perú cuenta con una política firme basada en desarrollo alternativo, interdicción, prevención y rehabilitación; pero advirtió que el narcotráfico sigue transformándose y demanda decisiones más eficientes, con evidencia y presencia del Estado en los territorios.
“No hay espacio para la complacencia. Siempre hay que hacer un esfuerzo adicional para servir mejor al país. Hemos dado pasos importantes, con dedicación y compromiso, pero aún queda mucho por hacer. Porque debemos trabajar por algo más grande que nosotros mismos: el Perú”, añadió
Avances frente a las drogas
Dicho encuentro reunió también a representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, la Unión Europea, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la Policía Nacional del Perú, el Ministerio de Salud, equipos técnicos de Devida, cooperación internacional y productores vinculados al desarrollo alternativo.
El foro también permitió presentar los avances de la implementación de la Política Nacional Contra las Drogas y se señaló que en 2025 Devida benefició a 66 540 familias mediante intervenciones de desarrollo alternativo y registró 70 071 hectáreas con cultivos lícitos, principalmente café, cacao, frutales y sistemas agroforestales.
En prevención del consumo de drogas, se alcanzó a 249 300 personas, mientras que el servicio Habla Franco brindó 76 714 atenciones solo en 2025 y acumuló 506 998 atenciones desde su creación. Asimismo, el Perú redujo por segundo año consecutivo la superficie de cultivos de hoja de coca, al pasar de 92 784 hectáreas en 2024 a 89 755 en 2025.
Como parte del bloque “Respuesta articulada del Perú frente al narcotráfico”, Marcos Bravo, coordinador del Observatorio Peruano de Drogas, indicó que Devida articula alertas y reportes para anticipar riesgos, orientar decisiones y fortalecer la acción del Estado.
Economías ilícitas en Loreto
Por su lado, Luisa Sterponi, coordinadora de SIMCI Perú de UNODC, advirtió que en Loreto el tráfico ilícito de drogas ya no opera como un fenómeno aislado, sino como un eje que se articula con otras economías ilícitas, como la minería y la tala ilegal.
El estudio presentado reveló que entre el 2020 y 2024, Loreto concentró el 50 % de las nuevas áreas de producción de coca reportadas por Devida y se ubicó como la quinta región con mayor aumento relativo de este cultivo.
Además, parte de estos recursos se reinvierte en minería y tala ilegal, lo que alimenta un ciclo económico criminal que comparte rutas, insumos, maquinaria, transporte y control territorial.
Frente a este escenario, el trabajo articulado del Estado resulta clave para cortar estas conexiones, intervenir con mayor precisión y proteger a las familias vulnerables que quedan expuestas a la dependencia económica, la violencia y el avance de las economías ilícitas.
(FIN) NDP/HTC
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