Cusqueños, cusqueñistas y visitantes que llegaron de distintas partes del mundo a la ciudad del Cusco, vibraron hoy con las escenificaciones del Inti Raymi en sus tres espacios sagrados.
La Fiesta al Sol en el Día del Cusco comenzó en la explanada del Templo Inca del Qoricancha; miles se apostaron en los alrededores con bancas y sombrillas para ver al Inca Pachacútec -interpretado por el docente David Ancca Cuyo- recibir a las delegaciones de los cuatro suyos.

El cielo estuvo despejado, el astro Sol, el imponente Inti, guió a su hijo predilecto camino al Hawkaypata (plaza de armas), hasta el usnu o altar ceremonial, para recibir información de la lectura de las hojas de coca y saber qué le deparaba en el día.
El Dios Inti y los vientos reflejaron un gran día, los sacerdotes andinos vieron que estas mostraron su brillo y al ser degustadas estaban dulces. Entonces el momento apremiaba para llamar al alcalde del Cusco, Luis Pantoja Calvo, para la escena del “Encuentro de dos mundos”.

La autoridad municipal fue a los pies del Inca a recibir el quipu, instrumento de administración Inca, para un buen gobierno; no obstante, le ordenó buscar la unidad de su tierra y el trabajo para el desarrollo de todos.
Los miles de asistentes en los portales de la plaza mayor aplaudieron el gesto del máximo gobernante del Tahuantinsuyo, y con gritos de ¡Haylli Qosqo! ¡Viva Cusco! lo despidieron para reencontrarse luego en la explanada del parque arqueológico de Sacsayhuaman.
Pasada las 14:00 horas, casi 4 mil turistas abarrotaron las butacas que ofreció la Empresa Municipal de Festejos de Cusco (Emufec), entidad organizadora de las escenificaciones, y otros 50 mil estuvieron en los alrededores, espacios autorizados y el campo abierto de la gran explanada.

Los más de mil 200 actores, entre soldados de la V Brigada de Montaña, estudiantes, jóvenes y familias, revivieron el Inti Raymi en medio de la algarabía de los turistas que destacan a la Cultura Inca como una de las más importantes del mundo.

Los ritos al fuego, a la chicha de jora, al zancj’u y el sacrificio de una llama impresionaron a los visitantes. Algunos quedaron con la boca abierta al ver el retiro de órganos sangrantes de las entrañas del camélido, acto que es simbólico.
Aunque el audio falló por momentos y algunos turistas irrumpieron en el espacio de la escenificación para sacarse fotos o grabar videos, la Coya, el Inca y su séquito, en ese orden, se despidieron hasta el próximo año, cuando las Fiestas del Cusco los vuelva a invitar a ser parte de esta esperada celebración.

Dato:
La escenificación del Inti Raymi es la máxima actividad en honor a la ciudad del Cusco y el Mes Jubilar. Se desarrolló después de un despliegue de música y danzas durante las últimas semanas, además de actividades culturales, educativas, religiosas y folclóricas.
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(FIN) PHS/TMC
JRA
Publicado: 24/6/2026