El padrón electoral de los comicios regionales y municipales del 4 de octubre incluye a 26 millones 314,774 ciudadanos, 200,155 más que los habilitados para votar al interior del territorio nacional en las elecciones generales de abril, informó la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
El aumento coincide con un crecimiento sostenido del padrón de elecciones subnacionales, uno de los aspectos abordados en el nuevo estudio de la ONPE, publicado en el quinto número de la publicación Analítica Electoral.
La investigación revela que, entre las elecciones regionales y municipales (ERM) realizadas en 2006 y las que se llevarán a cabo este 4 de octubre, los posibles votantes aumentaron aproximadamente en 10 millones. A lo largo de esas dos décadas, el padrón electoral pasó de casi 16.5 millones a superar los 26 millones.
Además de examinar la evolución del padrón electoral, los especialistas de la ONPE analizaron el perfil del electorado y los niveles de participación registrados en los últimos siete procesos mediante los cuales fueron elegidas autoridades regionales y municipales.
Encontraron, así, que hubo un cambio en la estructura etaria de los votantes: la población de 60 años o más pasó de representar el 12.5% del padrón en el 2006 al 20.2% en 2026; mientras que las personas menores de 30 años redujeron su peso del 33% al 25.6% en el mismo periodo.
En esos 20 años, la distribución por sexo se ha mantenido estable, aunque desde las ERM 2014 la proporción de mujeres supera ligeramente a la de hombres. En cuanto al nivel educativo, las personas con educación secundaria –grupo mayoritario del padrón– aumentaron del 54% en 2006 al 66.2% en 2026; mientras que l aproporción de personas sin instrucción disminuyó del 7.1% al 4.7%.
Participación electoral
La participación en las elecciones regionales y municipales muestra un retroceso sostenido desde su punto más alto: pasó de 87.1% en las ERM 2006 a 76.7% en las ERM 2022, lo que significa que un 23.3% de las personas inscritas en el padrón no acudió a votar en el último proceso.
La caída ha sido más marcada entre la población joven y las mujeres: la participación de electores menores de 29 años bajó de 89.4% en 2002 a 74.5% en 2022; mientras que la participación de mujeres pasó de 85.4% a 77.3% en el mismo periodo.
A nivel territorial, la macrorregión sur mantiene los mayores niveles de participación; mientras que las regiones del oriente registran los más bajos. En las ERM 2022, Puno (82%) presentó la mayor asistencia a las urnas y Loreto (67%), la menor.
Mesas en centros poblados
Con el objetivo de reducir el ausentismo, desde 2006 la ONPE mantiene la estrategia de instalar mesas de sufragio en centros poblados, comunidades campesinas, comunidades nativas, caseríos y anexos.
El estudio identificó un crecimiento constante de esta estrategia: de 245 localidades apartadas y 822 mesas de votación en las ERM 2006 a una cifra estimada de 2,087 localidades y 4,943 mesas en las ERM 2026, concentrando un total de 1 millón 201,125 votantes.
En Cajamarca, Áncash, Huánuco y Puno se encuentra la mayor cantidad de esas mesas –denominadas inclusivas—, mientras que Tumbes e Ica registran la menor cantidad.
El análisis confirma que dicha estrategia contribuye a fortalecer la participación ciudadana: en los dos últimos procesos electorales subnacionales, la asistencia a las urnas en centros poblados y localidades similares superó en más de 4% el promedio nacional.
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FIN VV/CMN
GRM
Publicado: 4/9/2026