El reciente hallazgo de dos especies de fauna silvestre, potencialmente nuevas para la ciencia, en la Reserva Comunal Yanesha, ubicada en la región amazónica del departamento de Pasco, evidencia el buen estado de preservación biológica y de los ecosistemas de esa área natural protegida, gracias en gran medida al esfuerzo de las comunidades nativas que residen en su zona de amortiguamiento.
Así lo sostuvo Manuel Martín Brañas, director de Sociodiversidad del IIAP, entidad técnica adscrita al Ministerio del Ambiente, quien encabezó el equipo multidisciplinario de 30 a 35 personas, entre investigadores, especialistas en fauna, flora y ciencias sociales, asistentes de investigación, guardaparques del Sernanp y personal de las comunidades locales, que incursionó en la Reserva Comunal Yanesha para realizar un inventario biocultural.
En entrevista con la Agencia de Noticias Andina, el investigador destacó que este estudio científico multidisciplinario, desarrollado entre el 28 de abril y el 30 de mayo, resalta el valor de la sinergia y cooperación entre el conocimiento científico moderno y el saber ancestral de las comunidades indígenas para conservar la biodiversidad amazónica peruana.

“Este año desarrollamos dos inventarios bioculturales. Uno en la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana, ubicada en Loreto, y otro en la Reserva Comunal Yanesha, situada en Pasco. Estos inventarios son bioculturales porque lo que pretendemos es ligar los conocimientos tradicionales a los ecosistemas donde habitan las comunidades indígenas, lo cual es una forma innovadora de acceder al conocimiento. Es decir, no solo desde el punto de vista de la ciencia occidental sino también desde los sistemas de conocimiento indígena, dado que son ellos quienes mejor conocen cómo funcionan esos ecosistemas y que especies habitan en esos espacios naturales”, mencionó.
Agregó que antes de iniciar el estudio de campo se realizaron estrechas coordinaciones, tanto con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y el comité de gestión de la Reserva Comunal Yanesha.
“Estos inventarios bioculturales constituyen una línea de base que nos permite establecer qué especies de fauna y flora hay en una determinada zona y ecosistema. En estos inventarios se desarrollan metodologías que permiten hacer muestreos en zonas previamente identificadas y que son una muestra clara de la diversidad geográfica de esa zona”, dijo.
Geografía compleja de selva alta
El director de Sociodiversidad del IIAP señaló que la labor de investigación, la primera que realiza el IIAP en la Reserva Comunal Yanesha, se desarrolló de manera continua en una realidad geográfica compleja y agreste como la selva alta, de difícil acceso en algunos casos, lográndose afortunadamente buenos resultados.

“Se establecieron dos campamentos en zonas diferenciadas. Una zona con elevación no tan grande, de hasta 500 o 600 metros sobre el nivel del mar, y otra con elevaciones o colinas más altas de hasta 1,000 metros. De esta forma pudimos explorar los dos tipos de ecosistema que tiene la Reserva Comunal Yanesha”, manifestó.
Especies potencialmente nuevas para la ciencia
Martín Brañas subrayó que el hallazgo más relevante en este inventario biocultural desarrollado por el IIAP, en el que se recogió información de entre 600 y 1,000 especies de flora y fauna, corresponde a una nueva especie de rana del género Chiasmocleis, descubierta durante evaluaciones nocturnas realizadas en el interior de la reserva.

Explicó que el pequeño anfibio, de menos de dos centímetros de longitud, presenta características morfológicas que sugieren que podría tratarse de una especie aún no descrita por la ciencia. Sin embargo, aclaró que la confirmación de esta hipótesis requerirá de estudios taxonómicos y análisis genéticos de ADN especializados.
A este descubrimiento se añade la identificación de un nuevo pez del género Ancistrus, registrado durante los muestreos realizados en ríos y quebradas de la Reserva Comunal Yanesha.

Los investigadores también documentaron más de 37 especies de peces, entre ellas el boquichico, la corvina y la carachama, recursos fundamentales para la seguridad alimentaria de las comunidades locales.
La expedición permitió además registrar una importante diversidad de aves, incluyendo especies emblemáticas como el ermitaño de Koepcke, colibrí endémico del Perú, y el gallito de las rocas, ave nacional del Perú, para la cual se encontraron evidencias de reproducción activa dentro de la reserva.

Los resultados científicos también revelaron una notable riqueza de otros grupos biológicos. Se registraron 31 especies de escarabajos coprófagos, 120 individuos de murciélagos pertenecientes a 26 especies y más de 300 especies de plantas, algunas de las cuales podrían constituir nuevos registros para la región Pasco.
Buen estado de conservación de ecosistemas
Martín Brañas relievó que la base de datos reunida en el inventario de especies de fauna y flora permite determinar el estado de conservación de los ecosistemas y si presentan algún grado de afectación. Con ello se establecen estrategias para enfrentar los eventuales problemas y mitigar su impacto en el área natural.

Afirmó que, en el caso de la Reserva Comunal Yanesha, el inventario y la identificación de especies, entre ellas las dos mencionadas como potencialmente nuevas para la ciencia, evidencian que esta área natural protegida está bien conservada.
“Los anfibios y algunas ranas son indicadores precisos de la degradación de los ecosistemas. La presencia de la rana del género Chiasmocleis, indica que los ecosistemas de la Reserva Comunal Yanesha están bastante bien conservados”, aseveró.
Valioso conocimiento ancestral
Junto con la formidable biodiversidad, la investigación del IIAP puso en valor el conocimiento tradicional de las comunidades de la etnia amazónica Yanesha, residentes en la zona de amortiguamiento, quienes contribuyen con la preservación de la Reserva Comunal desarrollando actividades ambientalmente sostenibles.

Durante el trabajo de campo se documentaron más de 120 especies de plantas medicinales y de uso ritual, utilizadas ancestralmente por dicha población local. Asimismo, los pobladores de la comunidad compartieron información sobre los impactos que vienen generando amenazas como la deforestación, entre ellos el incremento de la temperatura y la disminución de la fauna silvestre.
“En la actualidad, sabemos que los pueblos indígenas son capaces y eficientes a la hora de conservar estos espacios naturales en comparación con la sociedad occidental. Ellos han sabido frenar las amenazas que se han presentado en la zona, como el narcotráfico en años anteriores, y actualmente la minería y la tala ilegales, principalmente. La Reserva Comunal es no solo un espacio biológico en el que ellos pueden obtener recursos para vivir, sino es un espacio cultural en el que se han desarrollado desde tiempos remotos, por lo que tienen un vínculo muy cercano a estos territorios”, sostuvo.
Publicación de resultados
Martín Brañas indicó que luego de culminar el análisis y la sistematización de la información de flora y fauna obtenida en el inventario biocultural en la Reserva Comunal Yanesha se tiene previsto comunicar los resultados a la comunidad científica, así como editar un libro de carácter divulgativo, con un lenguaje más accesible para la comunidad en general.
Precisó también que la información será compartida con las comunidades yanesha en reconocimiento a su loable apoyo en la investigación del IIAP. “Ellas también forman parte de la investigación, la han acompañado desde su inicio y su conocimiento ha sido fundamental para nosotros”, subrayó.
Primera Reserva Comunal creada en Perú
Creada en 1988, la Reserva Comunal Yanesha fue la primera Reserva Comunal establecida en el Perú y actualmente protege más de 34 mil hectáreas de bosques de selva alta, donde habitan especies de fauna silvestre emblemáticas y amenazadas como el jaguar u otorongo y el lobo de río.
(FIN) LZD/MAO