El Niño costero: ¿En qué se diferencian los eventos moderado, fuerte y muy fuerte?

Conoce cómo impactaría este fenómeno en la costa norte, central y otras regiones del país

Foto: AFP

Foto: AFP

07:21 | Lima, jul. 15.

En vista que existe una probabilidad cercana al 99 % de que el Perú transite hacia un episodio de El Niño costero durante el verano de 2027, con una intensidad de fuerte a muy fuerte, de acuerdo a las más recientes proyecciones del Enfen, cabe preguntarse en qué se diferencian los eventos moderados, fuerte y muy fuerte, y cómo impactaría en la costa norte, central y otras regiones del país.

Diferencias entre eventos


Según el Índice Costero El Niño (ICEN) expresado en grados Celsius (°C), un evento moderado se produce si la temperatura superficial del mar es mayor que 1,3 °C y menor o igual que 2,1 °C.


Por su parte, en un evento fuerte la temperatura superficial del mar supera los 2,1 °C llegando a ser menor o igual que 3,5 °C. En caso sobrepase este último valor, el nivel de El Niño se cataloga como muy fuerte o extraordinario.



Récords históricos 


En el Perú se registraron dos fenómenos de El Niño muy fuerte o extraordinario desde 1980. Uno de ellos aconteció entre 1982 y 1983, con una duración de 17 meses; y posteriormente en 1997 y 1998 hubo otro evento de la misma categoría con el mismo periodo de duración, según datos del Enfen.


De acuerdo con los análisis históricos del Senamhi, mientras que los Niños extraordinarios de 1982-1983 y 1997-1998 modularon los mayores incrementos térmicos durante el otoño e invierno (con anomalías de temperatura diurna de hasta +5,0 °C y nocturnas de hasta +5,5 °C), los eventos del siglo XXI mantuvieron picos elevados, pero con menor persistencia espacial. 

El Niño costero de 2017 alcanzó alzas de hasta 3,3 °C, y El Niño 2023-2024 condicionó anomalías superiores a los +3,0 °C, configurándose como uno de los periodos cálidos más relevantes de los últimos años a nivel mundial.

Impactos negativos


Los impactos negativos de un evento El Niño muy fuerte o extraordinario se expresan de la siguiente manera en las regiones costa, sierra y selva:

Costa


Las lluvias extremas causan desbordes de ríos, activación de quebradas y huaicos que producen destrucción de infraestructura (carreteras, puentes, viviendas). Zonas de la costa norte como Piura, Tumbes e Ica son las más vulnerables. 


En la agricultura, se destruyen terrenos de cultivo, aunque paradójicamente, las lluvias regeneran temporalmente los bosques secos y favorecen el crecimiento de pastos para el ganado.

Sierra


En las zonas altoandinas, especialmente en el sur del país, El Niño provoca severas sequías y escasez de lluvias. Esto reduce drásticamente las reservas de agua, afecta la siembra, disminuye la producción de alimentos de primera necesidad como la papa y las menestras.


También eleva el riesgo de enfermedades respiratorias debido a las alteraciones bruscas de temperatura.

Selva


La Amazonía peruana sufre períodos de sequía extrema y déficit hídrico que amenazan los caudales de los ríos, afectando el transporte fluvial y facilitan la propagación de incendios forestales.


Los impactos negativos también se manifiestan en los siguientes ámbitos:

Daños a infraestructura


Los efectos negativos incluyen daños catastróficos en viviendas vulnerables y desplazamiento forzado de poblaciones afectadas por inundaciones. También, genera escasez de agua por destrucción de infraestructura.


Agricultura


Las temperaturas del aire tan elevadas durante el otoño e invierno rompen los ciclos biológicos de cultivos de exportación clave (como el arándano, el mango y la palta), los cuales necesitan horas de frío para florecer. Esto genera una caída masiva en la producción agrícola de exportación y pérdida de empleos estacionales en los valles costeros.

Inseguridad alimentaria


Incrementa la inseguridad alimentaria debido a la reducción de la producción agrícola y déficits de cosechas, así como el aumento en precios de productos básicos.

Salud pública


Aumento de la incidencia de enfermedades infecciosas como el dengue y la malaria, debido a que las temporadas cálidas facilitan una mayor reproducción de mosquitos. 


Actividad pesquera


El desplazamiento de cardúmenes de anchoveta con una consiguiente menor actividad pesquera, la menor producción avícola por deshidratación, y la destrucción de infraestructura que dificulta el comercio interregional y el traslado de insumos.

Ambientales


Alteración de patrones climáticos y de precipitación, un aumento en la temperatura superficial del mar, migración o muerte de algunas especies animales y vegetales, y una mayor probabilidad de incendios forestales en ciertas regiones.


Generación eléctrica


Reducción del caudal de los ríos que alimentan las principales centrales hidroeléctricas del país (ubicadas en la vertiente oriental y central). Obliga al Estado a depender de la energía térmica (gas o diésel).

Economía


Los impactos severos de un evento El Niño se producen no solo a nivel ambiental, sino también a nivel económico y social, daños en las viviendas vulnerables y en la infraestructura, pérdida de terrenos agrícolas, aumento de enfermedades infecciosas como el dengue, y una caída en el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), tal como demuestran los récords históricos de 1983, 1998, 2017 y 2023.

En cuanto a lo económico, el fenómeno de El Niño ha tenido históricamente consecuencias negativas para el Perú. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, durante el evento de 1982-1983, la economía experimentó una caída del 10 % en el PIB. Posteriormente, en 2017, El Niño afectó de manera adversa a sectores clave como la pesca, agricultura, construcción, comercio e infraestructura, resultando en un crecimiento del PIB de solo un 2,5 %, inferior al registrado en años anteriores (por ejemplo, el 4 % en 2016). 

En 2023, la economía peruana atravesó una recesión técnica, con una disminución del PIB del -0,6 %. Aunado a ello, las premisas macroeconómicas del Banco Central de Reserva del Perú de junio 2026 incorporan con prudencia el impacto de un fenómeno de El Niño costero fuerte que se prolongaría hasta el verano de 2027, de acuerdo con el monitoreo del Comité Multisectorial del Enfen.


(FIN) LZD/MAO


También en Andina:



Publicado: 15/7/2026