Eclipse solar: precauciones que debes tomar para evitar daños en la vista

Foto: EFE

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10:47 | Lima, dic. 13.

Mañana lunes 14 de diciembre, gran parte de nuestro país volverá a disfrutar de un eclipse solar, evento astronómico en el cual la Luna bloqueará parcialmente la luz del Sol, fenómeno visible a simple vista, pero con los debidos accesorios y precauciones para evitar daños irreparables a la vista.

La Agencia Espacial del Perú - Conida dio a conocer que un eclipse solar ocurre cuando el cuerpo opaco y sin luz propia de la Luna nos tapa el Sol. Esta ocultación puede ser parcial, como observaremos desde gran parte del Perú;  o total, como sucederá para privilegiados observadores del sur del continente americano, en Chile y Argentina.

Un eclipse solar se produce debido a que en ciertas circunstancias se tiene una buena alineación en el espacio entre el Sol, la Luna y el observador terrestre (la Tierra), en dicho orden. También, en virtud de que los tamaños aparentes de los astros más destacados del cielo son muy similares, por una coincidencia realmente muy afortunada. 

Un eclipse solar se da cuando la Luna se halla alrededor de la fase nueva, es decir, entre la Tierra y el Sol, justamente. Pero es importante indicar que no siempre que haya Luna nueva tendremos un eclipse solar, puesto que muchas veces la alineación mencionada anteriormente no es tan perfecta y la Luna en vez de cruzar frente al disco solar, lo hace o “por arriba” o “por abajo”.

¿Cómo podemos observar un eclipse solar?

La observación de un eclipse solar debe hacerse con mucho cuidado y tomando las siguientes precauciones para evitar daños en la vista:

1.  Con una cámara oscura sin lentes
La idea de este dispositivo casero es muy simple. Necesitamos una caja o un tubo, de preferencia pintados de negro interiormente, en uno de cuyos extremos haremos un pequeño orificio, un pinhole, a través del cual la luz del Sol entrará. Estos rayos solares recorrerán entonces la longitud de la caja o del tubo y en el otro extremo, en un papel adecuado, ya sea blanco o translúcido, se podrá recoger una imagen invertida del astro rey, a medida que va siendo eclipsado. Lo que miramos es esta proyección en el papel, por lo que no hay necesidad de ver el Sol directamente con los ojos en ningún momento. Conviene, eso sí, practicar un poco la orientación adecuada de la cámara oscura.

2. Usando gafas especiales para los ojos
Estas gafas no son las típicas que uno compra en las ópticas o los centros comerciales. No son los lentes para el Sol de la playa, en otras palabras. Las gafas que uno adquiere para la observación de un eclipse solar están hechas de materiales muy especiales (como el Mylar), que evitan que al mirar la estrella más cercana a la Tierra dañemos nuestra vista. Es más, estos accesorios astronómicos necesitan obligatoriamente estar en conformidad con la norma ISO 12312-2:2015.

Ahora bien, estas gafas, lamentablemente, han solido ser complicadas de comprar en el mismo país, aunque ciertos grupos de aficionados a la astronomía podrían tener algunas a su disposición, ya sea para venderlas o prestarlas. En todo caso, el año pasado, con motivo del eclipse solar de julio, Conida y la Universidad Nacional de Moquegua obsequiaron numerosas gafas a una multitud de pobladores de la región Moquegua. Ellos pueden volver a utilizarlas, verificando previamente que estén en óptimas condiciones, claro está.

3. Con un telescopio pequeño, aplicando el método de proyección
Cuando tenemos un telescopio de pequeña apertura (de 60 mm, por ejemplo), siempre es factible aplicar el método de proyección, que consiste en dirigir el instrumento desprotegido, es decir, sin ningún filtro solar, hacia el Sol, para a continuación acumular en una pantalla o un papel su luz amplificada que emerge del ocular. No es aconsejable que el telescopio sea muy ancho, ya que corremos el riesgo de que colecte demasiada luz y calor al apuntarlo al astro rey, lo que podría dañarlo.

Orientar el telescopio a nuestra estrella exige cierta práctica al interesado, pues no se debe poner el ojo ni en el buscador ni en el propio telescopio, evidentemente, ya que ello podría dejarnos ciegos. Lo usual, entonces, es guiarse de la sombra proyectada por el tubo del equipo en la misma pantalla (dependiendo de su ubicación) o el piso: una sombra alargada sería indicativo de que todavía no tenemos al Sol en la mira; una sombra pequeña y redonda significaría que ya estamos muy próximos a tener el Sol proyectado en el papel.


4. A través de un telescopio protegido con un filtro solar
Podemos usar binoculares, spotting scopes o telescopios, directamente con nuestros ojos, siempre y cuando tengamos para los primeros los correspondientes filtros solares indicados para sus variados diámetros. Los materiales de los cuales estos atenuadores están hechos suelen ser los mismos que se emplean en las gafas de las que antes hablábamos. Sin embargo, no hay que confiarse, ya que los telescopios concentran la luz tremendamente, mucho más de lo que sucede con el cristalino del ojo humano.


5. Empleando un telescopio refractor con un prisma de Herschel
El prisma o, también, la cuña de Herschel se usa con los telescopios refractores, los cuales se caracterizan por recibir la luz de los cuerpos celestes con un juego de lentes en vez de con un espejo. Este accesorio óptico se posiciona a la salida del tubo del telescopio y necesita de un filtro de densidad neutra extra que atenúe un poco más la luz del Sol emergente de la cuña. La calidad de la imagen que el prisma de Herschel nos proporciona es superior a la que obtenemos con los filtros solares convencionales, sobre todo con el Mylar, con el agregado de que la atenuación de la luz resulta más uniforme a lo largo de todo el espectro solar.

6. Con un telescopio solar
En este caso, nos referimos a un telescopio solar dedicado, uno que de fábrica viene con el filtro o atenuador solar incorporado, cubriendo las lentes que reciben la luz del Sol, es decir, escudando el objetivo del telescopio. Con él, como es de esperar, no se puede hacer otro tipo de observación que no sea la del astro rey, porque los filtros solares son bastante oscuros al bloquear más del 99% de la intensidad de la radiación luminosa de nuestra estrella, particularmente de los rayos dañinos para nuestros ojos. 

Otro tipo de telescopio solar, mucho más sofisticado, es el que bloquea todo excepto una reducida banda de luz rojiza. Es el reconocido telescopio solar en H-alfa, que da imágenes excepcionales del disco solar, de la cromósfera, incluyendo fenómenos exóticos como las prominencias solares moviéndose en vivo ante nuestros ojos. Los primeros telescopios, en cambio, los que usan filtros solares normales o en luz blanca, como se les denomina, a lo más podrían mostrarnos cierta granularidad y las conocidas manchas solares que, por el Ciclo Solar 25 recientemente iniciado, están apareciendo.


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(FIN) NDP/ SPV

Publicado: 13/12/2020