Directorios incorporan la ciberseguridad en su agenda para mitigar pérdidas millonarias

Los seguros especializados en riesgo cibernético juegan un rol relevante.

La ciberseguridad es una prioridad en las organizaciones empresariales hoy en día. ANDINA/Difusión

La ciberseguridad es una prioridad en las organizaciones empresariales hoy en día. ANDINA/Difusión

15:30 | Lima, jul. 18.

El entorno de exposición de las organizaciones se ha transformado radicalmente debido a la rápida digitalización de sus procesos, la migración masiva hacia la nube y la creciente sofisticación de las amenazas impulsadas por Inteligencia Artificial (IA).

Ante esta realidad, el riesgo cibernético ha dejado de considerarse un problema netamente tecnológico para consolidarse como una prioridad estratégica de primer nivel tanto para la alta dirección como para los comités financieros.

Según el estudio “How the C-suite disconnect is leaving organizations exposed”, de Ernst & Young LLP reveló que la ciberseguridad continúa siendo una prioridad para las organizaciones; de hecho, el 84% de los directivos de alto nivel señaló que la atención dedicada a la seguridad cibernética ha aumentado en comparación con los últimos tres años. 

“Actualmente un ciberataque representa un riesgo financiero de primer orden para las empresas. Debido a esto, ya no debe gestionarse únicamente como un incidente de TI, sino que requiere ser evaluado bajo la misma rigurosidad que cualquier otra amenaza crítica que ponga en peligro la continuidad del negocio”, señala Brunella Esposito, head of FINEX de WTW Perú.

De acuerdo con datos de ESET, en el Perú se han contabilizado más de 350,000 detecciones de amenazas en lo que va del año, las cuales pertenecen a 1.337 familias diferentes de malware.

Asimismo, durante los meses de marzo y abril de 2026 se registraron los niveles más altos, superando las 83,000 detecciones mensuales.

Frente a la creciente sofisticación de modalidades delictivas como el ransomware, el phishing avanzado y los ataques a la cadena de suministro, la ejecutiva de WTW afirma que es imposible garantizar una invulnerabilidad absoluta. 

Por ello, resalta la importancia de la capacidad de respuesta y recuperación de las organizaciones- 

“La preparación real se mide por la velocidad para detectar a tiempo la brecha, contener el daño de forma oportuna y restablecer la normalidad con el menor impacto económico posible”, indica.

Para garantizar la resiliencia operativa, las corporaciones modernas integran personas, procesos y herramientas de mitigación financiera. 

En este esquema, las pólizas de seguros especializados en ciberseguridad han pasado a ser un recurso estratégico: más que un gasto, actúan como un amortiguador crítico que cubre pérdidas directas y financia la respuesta ante crisis, incluyendo asesoría legal y recuperación tecnológica, salvaguardando así la estabilidad financiera de la compañía.

"Uno de los principales desafíos para los directorios es evitar que la ciberseguridad se perciba únicamente como una inversión tecnológica.  Hoy, la pregunta no es si ocurrirá un ataque, sino con qué agilidad y solvencia financiera la empresa podrá recuperarse. La verdadera preparación exige integrar prevención interna y transferencia de riesgos para blindar la continuidad del negocio", explica Espósito.

Para robustecer esta postura defensiva, la ejecutiva de WTW sugiere priorizar tres acciones en la estrategia de las organizaciones:

1) Realiza auditorías de madurez periódicas


Conocer con precisión el nivel de exposición y las fortalezas actuales de la empresa permite diseñar una estrategia de protección a la medida de sus necesidades operativas.

2) Optimiza los controles críticos


Reducir la superficie de ataque mediante el monitoreo continuo, parches de software oportunos y la implementación rigurosa de la autenticación multifactorial 4.

3) Establece una cultura de prevención interna


Dado que el factor humano sigue siendo uno de los principales vectores de acceso para los ciberdelincuentes, la concientización y capacitación constante de los colaboradores se vuelve la primera línea de defensa de la compañía.

Enfrentar el volátil ecosistema digital de hoy exige un balance inteligente entre la prevención tecnológica y la protección financiera.

Aquellas organizaciones que logren integrar ambos elementos en su estrategia corporativa no solo protegerán sus activos más críticos, sino que garantizarán su sostenibilidad y competitividad en el mercado a largo plazo.

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(FIN) NDP / MDV 


Publicado: 18/7/2026