Hasta nueve de cada diez bebés que contraen hepatitis B durante el nacimiento o los primeros meses de vida pueden desarrollar una infección crónica capaz de provocar cirrosis o cáncer de hígado en la adultez. Lo más preocupante es que una madre puede transmitir el virus a su hijo sin saber que está infectada, debido a que muchas personas portadoras no presentan síntomas.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Hepatitis B, (20 de junio), la Dra. Lenka Kolevic Roca, jefa del Servicio de Infectología del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña, explicó que la hepatitis B es una infección viral que afecta directamente al hígado y que puede manifestarse con náuseas, vómitos o dolor abdominal, aunque en muchos casos permanece silenciosa durante años.
Una de las principales formas de transmisión ocurre de madre a hijo. “La gestante debe realizarse el descarte de hepatitis B desde el inicio del embarazo y repetirlo durante el tercer trimestre. Antes de que nazca el bebé debemos saber si la madre adquirió la infección para evitar que el niño nazca infectado”, explicó la Dra. Kolevic del INSN Breña.
La hepatitis B es una infección viral que afecta directamente al hígado. Aunque algunas personas pueden presentar náuseas, vómitos o dolor abdominal, muchas permanecen asintomáticas durante años. Esta característica convierte a la enfermedad en una amenaza silenciosa durante la gestación, ya que una madre puede desconocer que es portadora del virus.
Prevenir y salvar
Señaló que la prevención es altamente efectiva. La vacuna contra la hepatitis B, incluida en el esquema nacional de inmunización, protege a los recién nacidos desde sus primeros meses de vida. Además, cuando una gestante es diagnosticada oportunamente, el recién nacido puede recibir inmunoglobulina específica y otras medidas de protección que reducen significativamente el riesgo de contagio.
La jefa del Servicio de Infectología del INSN, recordó que la prevención comienza antes del embarazo. Actualmente, las vacunas contra la hepatitis B están disponibles gratuitamente para niños y adultos. “No podemos permitir que las personas desarrollen una enfermedad que puede prevenirse. Las vacunas salvan vidas”, enfatizó.
Finalmente, hizo un llamado a las parejas que planean tener hijos a acudir oportunamente a los controles de salud. La detección temprana, la vacunación y el seguimiento prenatal permiten prevenir una enfermedad que cada año afecta a millones de personas en el mundo y que, en muchos casos, puede pasar desapercibida hasta que aparecen complicaciones graves.