Investigadores peruanos y extranjeros descubrieron una nueva especie de rana para la ciencia en el valle Azpusana-Alto Consuelo, ubicado en la región Huánuco, en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Cordillera Azul (PNCAZ), informó hoy el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
En el caso de Oreobates azulensis, su denominación hace referencia a la Cordillera Azul, territorio donde fue registrada, estableciendo un vínculo directo entre la nueva especie y uno de los espacios de mayor importancia para la conservación de la biodiversidad peruana.

El
hallazgo forma parte de una investigación más amplia que
permitió describir cuatro nuevas especies de anfibios del género Oreobates, registradas en Amazonas, Huánuco y San Martín: O. azulensis, O. chirimoto, O. foliaspectrum y O. nigrumcompletum.
El estudio identificó en cada una características morfológicas y genéticas propias que las distinguen como especies evolutivamente independientes. Los resultados fueron publicados en la revista científica internacional Diversity.
Conocimiento que genera valor para la conservación
El Sernanp resaltó que el hallazgo adquiere especial relevancia porque existe la posibilidad de que Oreobates azulensis también se encuentre dentro del Parque Nacional Cordillera Azul.
Sostuvo que esta hipótesis deberá ser confirmada mediante nuevas investigaciones, pero abre una línea de estudio para conocer con mayor precisión la distribución de la especie y el valor biológico de este territorio.

La investigación fue realizada por Pablo J. Venegas, de Rainforest Partnership e Instituto Peruano de Herpetología; James W. Ttito, del Instituto Peruano de Herpetología, Centro de Investigación Vertebrate y Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco; Luis A. García-Ayachi, de Rainforest Partnership; Michael Gulman y Juan D. Valencia, del Instituto Peruano de Herpetología; y Alessandro Catenazzi, del Instituto Peruano de Herpetología y Florida International University.
Por último, el Sernanp indicó que el hallazgo evidencia que los ecosistemas asociados a las áreas naturales protegidas y sus zonas de amortiguamiento todavía pueden albergar especies desconocidas para la ciencia. "En ese sentido, la investigación científica permite conocer su distribución, comprender sus procesos evolutivos y generar información clave para su conservación", subrayó.
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Publicado: 11/8/2026