Para el especialista, son cinco los puntos clave para disminuir los riesgos en casa:
Hablar del tema: Niños y adolescentes deben entender que no todo lo que aparece en video o audio es necesariamente real. Conversar sobre ejemplos cotidianos ayuda a fortalecer el pensamiento crítico digital.
Verificar antes de reaccionar: Si un familiar solicita dinero, comparte una noticia alarmante o envía un audio extraño, lo recomendable es confirmar por otro medio antes de actuar: una llamada directa, mensaje alternativo o pregunta de validación puede evitar un fraude.
Enseñar a desconfiar de la urgencia: Muchos engaños usan presión emocional: “me pasó algo”, “deposita ahora”, “no le digas a nadie”. Enseñar a detenerse y comprobar información reduce el riesgo de manipulación.
Fortalecer la privacidad digital: Mientras más fotos, videos y audios públicos existan de una persona, mayor es el material disponible para crear imitaciones mediante inteligencia artificial. Revisar configuraciones de privacidad y limitar exposición innecesaria ayuda a disminuir riesgos.
Promover hábitos de verificación: Antes de compartir un video impactante o una noticia viral, conviene revisar fuentes, buscar cobertura adicional o validar si existen advertencias sobre manipulación.