Más de 1000 tortugas amazónicas (taricayas y charapas) rescatadas del comercio ilegal de fauna silvestre fueron liberadas por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) como parte de las acciones del Estado peruano para la conservación de la biodiversidad.
Se trata de
ejemplares de taricayas (Podocnemis unifilis) y charapas (Podocnemis expansa), declarados aptos para su retorno a la vida silvestre tras evaluaciones técnicas y sanitarias. Los individuos fueron liberados en la cuenca del río Apayacu, en el Área de Conservación Regional Ampiyacu–Apayacu, en Loreto.

“Hoy damos un paso importante en la recuperación de nuestra biodiversidad. Estas tortugas regresan a su hábitat, donde cumplen un rol esencial para el equilibrio de los ecosistemas amazónicos”, afirmó Rudy Tapia, director de Control de la Gestión del Patrimonio Forestal y de Fauna Silvestre del Serfor.
Sostuvo que la zona fue seleccionada por sus condiciones ecológicas favorables y por formar parte del rango natural de distribución de ambas especies. El proceso cuenta con la participación de la Comunidad Nativa Yanayacu, cuyo Comité de Vigilancia Comunal apoyará en el monitoreo de los ejemplares, con respaldo del Gobierno Regional de Loreto.
“Este esfuerzo conjunto con las comunidades fortalece la conservación desde el territorio y aporta a la protección de nuestra fauna silvestre”, acotó el vocero del Serfor.
El traslado y manejo de los ejemplares estuvo a cargo de personal especializado de la Dirección de Control de la Gestión del Patrimonio Forestal y de Fauna Silvestre del Serfor, en coordinación con aliados como la Asociación Unidos por los Animales (UPA), el zoocriadero Reptile Republic, el Centro de Rescate Taricaya y Rainforest Foundation US, que brindaron soporte técnico y logístico.
Los especímenes fueron rescatados en 2023 en una intervención conjunta con Aduanas del Callao, tras detectarse irregularidades en los permisos de exportación. Luego del procedimiento sancionador, se dispuso su decomiso y custodia especializada hasta su recuperación.
“Invitamos a la ciudadanía a contribuir con la protección de nuestra fauna silvestre. Cada acción cuenta para conservar nuestra biodiversidad”, enfatizó el vocero.

Las taricayas y charapas cumplen un rol clave en los ecosistemas amazónicos al dispersar semillas, lo que contribuye a la regeneración de bosques inundables y al mantenimiento de la cadena alimenticia. Es así que la liberación se realizó durante la temporada de creciente amazónica, favoreciendo su dispersión y adaptación de las tortugas en su entorno natural.
Por último, el Serfor recordó a la ciudadanía que la compra de fauna silvestre sin origen legal, fomenta el tráfico ilegal y pone en riesgo a especies silvestres. A través de la iniciativa “No te compres un delito. No seas parte del comercio ilegal de fauna silvestre”, se promueve la conciencia sobre las consecuencias de esta práctica.