En reconocimiento a su importancia, valor y significado cultural como expresión del sincretismo religioso entre las tradiciones andinas y católicas, desarrollado durante el periodo virreinal, el Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la danza de los Abuelitos de Huaribamba, del distrito de Huaribamba, provincia de Tayacaja, departamento de Huancavelica.
Esta danza se expresa como un vehículo de adoración al Niño Jesús durante las festividades de Año Nuevo, que se celebran anualmente del 30 de diciembre al 5 de enero. En este periodo se desarrollan diversos rituales y celebraciones en calles, barrios tradicionales, viviendas de las autoridades locales y espacios de la parroquia Santa Ana, en Huaribamba, precisa la Resolución Ministerial N.° 02-2026-VMPCIC/MC.

Asimismo, la manifestación cultural representa al antiguo consejo de ancianos, conformado por sabios y curanderos que, gracias a su conocimiento y experiencia, ejercían autoridad y prestigio dentro de la comunidad. A través de la teatralización de juicios y castigos, la danza recrea la administración de justicia comunal y el ejercicio del poder basado en el derecho consuetudinario.
Máscaras en madera de aliso
La indumentaria se caracteriza por el uso de máscaras elaboradas en madera de aliso, con rasgos exagerados y expresivos, acompañadas de una voz distorsionada que alude a la figura del anciano, permitiendo mantener el anonimato de los danzantes hasta el cierre de la festividad.

Según el relato de los portadores de esta tradición, el antiguo consejo de ancianos habitaba las alturas de los apus Chojojoto y Chucmay, montañas sagradas donde se realizaban ofrendas y rituales a la Pachamama. Durante la víspera de Año Nuevo, estos sabios descendían a la comunidad para participar en la festividad del Niño Jesús mediante danzas y rituales de ofrenda. Al concluir los días de celebración, el consejo retornaba a los apus, dando cierre al ciclo festivo.
Cada año, los mayordomos de la fiesta patronal designan al caporal mayor, quien asume la responsabilidad de gestionar la festividad, conformar y coordinar las cuadrillas de danzantes, organizar el pasacalle, establecer los turnos musicales, coordinar las visitas a las autoridades y definir los horarios de alimentación.
Las cuadrillas son encabezadas por el caporal mayor y el caporal menor, quienes forman filas de danzantes a ambos lados de los mayordomos, devotos y músicos. Ambos caporales guían a los abuelitos mediante coreografías que incluyen zapateos, contrapuntos y agarraderas. A su vez, los danzantes realizan un amplio despliegue de energía, ritmo y destreza a través de piruetas, acrobacias y expresiones lúdicas.
Con este reconocimiento, el Ministerio de Cultura reafirma su compromiso con la salvaguardia de las expresiones culturales tradicionales, que fortalecen la identidad, la memoria histórica y el sentido de pertenencia de las comunidades andinas, y que se transmiten de generación en generación manteniendo plena vigencia en la actualidad.
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(FIN) NDP/TMC
Publicado: 4/2/2026