Andina

Cumbemayo: el asombroso bosque de piedras escondido en lo más alto de Cajamarca

Cortesía

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08:30 | Cajamarca, set. 5.

Por Nathaly Jimenez

En medio de la naturaleza y a 3.500 msnm. reposa uno de los lugares más impresionantes dentro de Cajamarca, el bosque de piedras de Cumbemayo. Este centro arqueológico ubicado a 40 minutos de la ciudad, esconde entre sus bosques, esculturas líticas que adornan el gran valle cajamarquino.

Rocas talladas por la erosión, impresionan a todo turista que visite estos lares, donde destaca el principio del acueducto pre-inca, una obra de ingeniería hidráulica existente desde hace más de 3,000 años, cuya longitud es de 8 kilómetros aproximadamente. 

Desde el inicio del recorrido se puede apreciar a lo lejos formaciones rocosas que embellecen la vista junto al cielo azul. Figuras de piedra como conejo, gallo, camello, descansan en la cúspide de cada erosión, dejando más rocas a la imaginación de cada visitante.




Bordeado de gran vegetación, esconde dentro de ellas, cuevas con grabados o petroglifos, que hacen destacar su creencia religiosa ante el vital fundamento de vida, el agua.

Acueducto preinca


Esta impresionante obra realizada por antepasados cajamarquinos, se prevé pudo ser construida hacia el 1500 a.C., y es considerado una de las estructuras más antiguas existentes en América del Sur.

Los canales de piedra extendida a lo largo de Cumbemayo, compone una de las herencias dejadas en los Andes peruanos que se conservan hasta el día de hoy, bajo la protección del Ministerio de Cultura.



Ante lo encontrado a lo largo del tiempo dentro de este sitio arqueológico, lo que resalta importancia son los grabados en las piedras que bordean el acueducto, que ha sido motivo de investigación para diversos arqueólogos. 

Los hallazgos como el altar, mesa de sacrificios, piedras escalonadas y varios grabados esculpidos en las piedras, da a entender que se ofrecía un santuario andino como agradecimiento a los dioses ante la llegada del agua a las tierras cajamarquinas.

Descubrimiento


El reconocido bosque de piedras fue descubierto por casualidad, cuando en 1937, un trabajador de la hacienda San Cristóbal, lugar donde Cumbemayo pertenecía en dicho tiempo, realizaba sus labores de limpieza.

Tras dar a conocer este espacio con deslumbrantes figuras líticas, el arqueólogo Julio C. Tello, en ese mismo año, tomó la batuta de investigar poco a poco el complejo y revelar cada uno de los secretos que guardaba en sus rincones. 



Un destino que sin duda alguna, deja más de un visitante asombrado ante el trabajo de los primeros pobladores y su espléndida arquitectura, para hacer de este lugar uno de los preferidos por el turista. 

Promovido por PromPerú, este espacio cuenta con un pago único de ingreso de 8 soles, donde se respetan las medidas establecidas por el gobierno peruano ante el contagio del covid-19, brindando una visita segura e inolvidable a todo ciudadano.

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(FIN) NJC/RES/MAO
JRA

Publicado: 5/9/2021
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