Andina

Conoce al creador ayacuchano de fideos a base de quinua y cuy que combaten la anemia

Aníbal Prado Condori, ingeniero agroindustrial que concibió un producto que contribuye a la alimentación saludable

El ingeniero agroindustrial ayacuchano Aníbal Prado Condori creó una fórmula para producir fideos a base de quinua y cuy, dos superalimentos oriundos del Perú, que combaten ambos problemas de salud y favorecen la alimentación saludable.

El ingeniero agroindustrial ayacuchano Aníbal Prado Condori creó una fórmula para producir fideos a base de quinua y cuy, dos superalimentos oriundos del Perú, que combaten ambos problemas de salud y favorecen la alimentación saludable.

15:04 | Lima, jul. 10.

Por Luis Zuta Dávila

De la necesidad de contribuir a resolver el problema de la anemia y la desnutrición que afecta, sobre todo a la niñez, pero también a los adultos, como ocurrió con su esposa, el ingeniero agroindustrial ayacuchano Aníbal Prado Condori creó una fórmula para producir fideos a base de quinua y cuy, dos superalimentos oriundos del Perú, que combaten ambos problemas de salud y favorecen la alimentación saludable.

Nacido hace 33 años en la provincia de Huamanga, padre de dos hijos, y formado en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga (UNSCH), Aníbal Prado manifestó, en diálogo con la Agencia Andina, que concibió la idea de generar los fideos nutritivos antianemia durante un almuerzo familiar, en octubre de 2019. 


“En esa circunstancia, a mi esposa, quien tenía casi ocho meses de embarazo, le detectaron anemia al registrar 10 gramos de hemoglobina. El médico le recomendó consumir alimentos ricos en hierro, sobre todo de origen animal. Una buena alternativa es consumir cuy, que es un alimento tradicional y de fácil acceso en Ayacucho, pero a mi esposa no le gusta. Entonces, pensé en cómo incluir este excelente insumo rico en hierro y proteínas en un alimento como los fideos que son también muy consumidos por la población ayacuchana, pero también en todo el Perú”, comentó Aníbal.

En efecto, según la Organización Internacional de la Pasta, el Perú se ubica entre los 10 países del mundo con mayor consumo de fideos por persona, con alrededor de ocho kilos por año.

Ejecución de la idea


Dos fueron las circunstancias que gatillaron la ejecución de esta idea, pensada en principio para combatir la anemia de su esposa, pero también de la niñez ayacuchana que registró una prevalencia de 45 % , y una tasa de desnutrición crónica de 17.3%, según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) de 2019.


La primera fue la elección del tema para su tesis de bachiller como ingeniero agroindustrial, y la segunda su participación en la Feria de Jóvenes Emprendedores Ayacuchanos, a raíz de la recomendación de sus profesores asesores de la tesis, quienes vieron en la idea de Aníbal Prado un valioso aporte a la lucha contra la anemia y la desnutrición. “No sabes lo que tienes en tus manos”, le dijeron al conocer su propuesta.

Un alimento que también combate la obesidad


Obtener la fórmula para producir los fideos no fue para nada fácil. Aníbal quería elaborar un producto diferenciado de los fideos tradicionales hechos a base de harina de trigo, huevo y agua. Ello, debido a que el consumo frecuente de pastas con estas características conlleva otro problema de salud: el sobrepeso. Y Aníbal presentaba ese problema. Con una talla de 1.77 metros llegó a pesar 95 kilos debido a una mala alimentación basada principalmente en comida chatarra y harinas.


Fue así que investigó en insumos alternativos al trigo. Encontró en la quinua, un cereal andino oriundo del Perú de gran valor nutricional, consumido desde tiempos ancestrales y que tiene en Ayacucho a uno de sus principales centros de cultivo. 

Además de sus bondades nutritivas, este “grano de oro de los incas” tiene variedades (principalmente en colores blanco, rojo y negro) que lo convierten en uno de los superalimentos del Perú. Al reemplazar la quinua por el trigo, los fideos de Aníbal Prado se convierten en una alternativa alimenticia para personas celiacas; es decir, aquellas cuyo organismo no tolera el gluten, un conjunto de proteínas presentes en la harina de trigo.

El aporte nutricional del cuy


Sin duda, la principal innovación en los fideos de Aníbal Prado está en la inclusión del cuy como uno de sus componentes esenciales. Este alimento animal, consumido desde tiempos ancestrales y de gran tradición gastronómica en el Perú, es aprovechado por el emprendedor ayacuchano casi en su totalidad, con excepción de las vísceras. De esta manera, se aprovecha lo mejor de su aporte nutricional, indicó.


Según las Tablas Peruanas de Composición de Alimentos 2017, elaborado por el Centro Nacional de Alimentación y Nutrición del Instituto Nacional de Salud (INS) del Ministerio de Salud (Minsa), la carne de cuy se caracteriza por contener un alto nivel proteico y bajo en grasa; además, colesterol de buena calidad, minerales y vitaminas.


En efecto, el contenido promedio de proteína en la carne de cuy (19.49 %) es superior al de la carne de porcino (14.1%) y al del bovino (18.8 %). Asimismo, entre los minerales más importantes que contiene están el Calcio (29 miligramos), Fósforo (29 mg), Zinc (1.57 mg) y Hierro (1.9 mg). También posee vitaminas como la Tiamina (0.06 mg), Riboflavina (0.14 mg) y la Niacina (6.50 mg); mientras que el contenido de energía de este alimento alcanza las 96 kilocalorías (Kcal).

Tacco, un vegetal altamente nutritivo

  
Además de los superalimentos mencionados, Aníbal decidió incluir en sus fideos artesanales otro insumo innovador: el Tacco o Tajo, una planta que crece en los valles interandinos del Perú, utilizada en la gastronomía de varias regiones de la sierra y también en medicina tradicional por su alto contenido de calcio, hierro, magnesio, fósforo y vitaminas A y C. 


A la sétima fue la vencida


Una vez obtenida la fórmula adecuada para la preparación, Aníbal Prado acudió al laboratorio de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga para probar que estaba en lo cierto. “En las primeras elaboraciones, la pasta se quebraba con facilidad”, recordó.


Después de siete intentos, Aníbal obtuvo la consistencia necesaria para que sus fideos pasaran la prueba de calidad en el laboratorio. Sin embargo, faltaba un examen más para sentir que había dado en el clavo: la aceptación del consumidor. Fue entonces que recurrió a su esposa para que le dé su opinión sobre el sabor de su flamante creación alimenticia. 

“Al principio no le gustó mucho, porque según decía ella, le sentía una consistencia como de cartón. Entonces, hice varios ajustes en la fórmula. Recién a la décima degustación, ella le dio visto bueno al sabor y aroma del producto. De la misma opinión fueron otras personas a las que les hice degustar los fideos”, aseveró.

Nace “Nutripasta”


Con la confianza de haber obtenido un producto alimenticio de gran valor nutricional y de agradable sabor, Aníbal se concentró el diseño de la marca y la presentación comercial de su flamante creación para poder presentarse en la Feria de Jóvenes Emprendedores Ayacuchanos, realizada en diciembre de 2019.


Con la ayuda de amigos, Prado Condori bautizó a sus fideos con el nombre de “Nutripasta”, cuyo logotipo lleva la imagen de un simpático cuy y unas ramas de quinua, que rápidamente llamaron la atención de los asistentes a la feria de jóvenes emprendedores. 

Tras explicar las bondades alimenticias y ofrecer una degustación al público de su “Nutripasta”, el joven ingeniero agroindustrial comprobó que la opinión de esposa era acertada y que el público también recibía con agrado su creación.

Apoyo clave para el éxito


Aníbal Prado confesó que el creciente éxito que viene cosechando en poco más de seis meses desde que presentó en sociedad su “Nutripasta”, se debe al haberse cruzado en su camino personas que creyeron en su idea y su historia de vida.

En efecto, del inicial entusiasmo se pasó a la incertidumbre de cómo continuar con el proyecto para dar el paso a la producción masiva del producto y su comercialización, teniendo en cuenta que Aníbal no contaba con los recursos económicos para emprender esa tarea.

Sin embargo, el conocer a personas como Carlos Añaños, presidente del Patronato Pikimachay -una organización sin fines lucrativos ni políticos, cuya finalidad es situar a la cultura local de Ayacucho en el centro de un proceso de transformación social y desarrollo económico- fue, según afirmó Aníbal, un impulso fundamental en su camino de logros como emprendedor.

Con el apoyo de Añaños, quien le brindó consejos que el joven ingeniero agroindustrial considera claves para la buena marcha de su emprendimiento, Aníbal se aprestó a dar el gran salto empresarial luego de lograr ingresar al mercado local ayacuchano, a través de las bodegas y minimarkets, con sus pastas a base de cuy y de quinua blanca, roja y negra, así como de atacco.

Relanzamiento de la marca


Con el nuevo desafío asumido, Aníbal Prado ultima detalles de lo que será el relanzamiento de su marca “Nutripasta”, que decidió cambiarle de nombre y de logotipo por unos que prefirió mantener en reserva hasta su presentación en sociedad, prevista para fines de julio o inicios de agosto de este año, según adelantó.


Con un préstamo hipotecario obtenido por un predio que le transfirió su madre, que vive en Andahuaylas (Apurímac), y que será la sede de su fábrica de producción de pastas, Aníbal Prado ha comprado maquinaria de última generación que llegará procedente de Francia en la segunda quincena de julio, estimó.

“Estamos tramitando los permisos municipales de funcionamiento, el registro sanitario, los certificados de buenas prácticas de producción, entre otros y también en un estudio de mercado para exportación, dado que hemos recibido el interés de países europeos, de centroamérica, Brasil y de Estados Unidos que han conocido la calidad de Nutripasta”, expresó.

Adelantó que las pastas que saldrán al mercado luego del relanzamiento de la marca serán en las presentaciones de tornillo, codito, fideos largos (fetuccine y spaghetti) y uno especial para niños con formas de figuras de animalitos.

Sin octógonos


“Lo importante de mis pastas es que, por su bien balanceada composición nutricional y aporte a la lucha contra la anemia, la desnutrición y la obesidad, no será necesario que le apliquen octógonos. Se trata de un alimento que también será muy aceptado por las familias por su buen sabor y versatilidad para preparar los tradicionales potajes a base de pastas, sin el riesgo de engordar”, destacó Prado Condori.

Acción social


Aníbal Prado enfatizó que un aspecto especial de su emprendimiento es que tendrá un enfoque social, pensando en contribuir a la reducción de la anemia y la desnutrición crónica en Ayacucho y en el Perú. 


Para ello, sacará al mercado una versión económica embolsada para que pueda ser adquirido por programas de alimentación gubernamentales como Qali Warma, a fin de que lleguen a las poblaciones más vulnerables, afirmó.

“Nunca imaginé llegar hasta donde he llegado. No lo tenía planeado”, confesó el joven emprendedor, quien soñó desde niño ayudar a la sociedad, formar una hermosa familia y superar las enormes dificultades que afrontó al crecer prácticamente solo, tras ser abandonado por su padre al poco tiempo de nacer, con una madre ausente por motivos de trabajo, y enfrentar el bullying en el colegio al haber nacido con labio leporino.

“Con la apoyo incondicional de mi esposa, quien me dio dos maravillosos hijos y superó la anemia que presentaba durante su segunda gestación gracias a mis fideos nutritivos, además de las personas con las que me relacioné para avanzar tras concebir la idea de este producto, me siento lleno de dicha. Siento que la vida me brindará todavía mayores satisfacciones y me toca retribuir con mi aporte a la buena alimentación de mis amados Ayacucho y Perú”, finalizó.

(FIN) LZD/MAO

Publicado: 10/7/2020
Loading...