Comandos del Ejército se entrenan a 5900 metros de altura en nevado Vallunaraju en Áncash

Efectivos del programa “Comando” AF-2026 realizan exigentes maniobras de alta montaña

A más de 5900 metros de altura se entrenan comandos del Ejército del Perú. El escenario elegido fue el nevado Vallunaraju, en Áncash. ANDINA/Difusión

A más de 5900 metros de altura se entrenan comandos del Ejército del Perú. El escenario elegido fue el nevado Vallunaraju, en Áncash. ANDINA/Difusión

09:55 | Áncash, jun. 10.

En uno de los escenarios más desafiantes de la cordillera peruana, efectivos del Ejército del Perú vienen fortaleciendo sus capacidades operativas a través de una rigurosa instrucción especializada desarrollada en el nevado Vallunaraju, ubicado en la región Áncash, como parte del LXVII Programa de Operadores Especiales “COMANDO” AF-2026.



A más de 5900 metros sobre el nivel del mar, los comandos enfrentan temperaturas extremas, fuertes vientos, escasez de oxígeno y complejas condiciones geográficas que ponen a prueba su resistencia física, mental y técnica. En este exigente entorno natural, los futuros comandos reciben entrenamiento en asalto de acantilados e infiltración táctica, desplazamiento sobre glaciares, rescate en grietas, así como supervivencia y combate en alta montaña.


El nevado Vallunaraju forma parte de la Cordillera Blanca y se ubica en la provincia de Huaraz. Debido a su cercanía a la ciudad y a la presencia de glaciares, paredes de hielo y terrenos escarpados, es considerado uno de los escenarios más apropiados para el entrenamiento de unidades especializadas en operaciones de montaña.

La preparación en ambientes extremos constituye un componente fundamental en la formación de los operadores especiales del Ejército. Este tipo de instrucción permite que los soldados desarrollen capacidades para actuar con eficacia en zonas de difícil acceso, responder ante situaciones de emergencia y mantener la operatividad en condiciones adversas donde el clima y la geografía representan desafíos tan importantes como cualquier amenaza.


Además de fortalecer la resistencia física, estos entrenamientos fomentan la toma de decisiones bajo presión, el trabajo en equipo, la adaptación a entornos hostiles y el dominio de técnicas especializadas que pueden ser determinantes durante operaciones militares, acciones de rescate o misiones de apoyo a la población en casos de desastres naturales.

Más en Andina:


(FIN) MRV/MAO

Publicado: 10/6/2026