La inteligencia artificial no solo está transformando las tareas que realizan los trabajadores, sino también lo que significa estar preparado para ingresar y crecer en una empresa. En Perú, el 72% de los peruanos cree que esta tecnología cambiará la forma en que realizará su trabajo actual durante los próximos cinco años, según Ipsos.
Asimismo, el 24.1% de la fuerza laboral se encuentra en ocupaciones con alta exposición a la inteligencia artificial generativa, aunque incluso en estas actividades menos del 17% de las tareas se verían afectadas en promedio, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Este escenario fue uno de los temas abordados durante el foro “El valor estratégico del aprendizaje práctico para transformar las organizaciones”, organizado por Cibertec y LLYC, que reunió a representantes de empresas para analizar cómo la digitalización y la inteligencia artificial están cambiando las capacidades que requieren las organizaciones. La discusión cobra especial relevancia considerando que, hacia 2030, cerca del 40% de las habilidades necesarias en los puestos de trabajo cambiarán, según el Foro Económico Mundial (WEF).
“La formación profesional ya no puede entenderse como un proceso que termina cuando una persona obtiene un título e inicia su vida laboral. Hoy ambos mundos conviven cada vez más: se aprende trabajando y se trabaja mientras se sigue aprendiendo. Esa experiencia práctica permite desarrollar capacidades para resolver problemas reales, adaptarse y aplicar conocimiento en entornos que cambian rápidamente”, señaló Yuri Herrera, director general de Cibertec.
Por su parte, Jimena Villavicencio, directora de Asuntos Corporativos de LLYC, destacó que el desafío no pasa únicamente por incorporar nuevas herramientas. “Cuando todos tienen acceso a las mismas herramientas y a la misma inteligencia, la ventaja deja de estar únicamente en saber más y pasa a estar en saber qué hacer con ese conocimiento. La IA puede generar respuestas; el diferencial humano estará en saber qué preguntarle, qué cuestionar y qué hacer con lo que recibe”, sostuvo.
En ese sentido, estos son los cinco cambios en las capacidades que buscan las empresas:
1. La experiencia práctica gana importancia al comenzar la vida laboral. Participar en proyectos, enfrentar problemas reales o combinar estudios y trabajo permite llegar al mercado laboral con capacidades que antes se adquirían durante los primeros años de experiencia.
2. Saber usar la IA ya no será suficiente. A medida que estas herramientas sean más accesibles, la diferencia estará en saber qué preguntar, interpretar sus respuestas y convertirlas en decisiones o soluciones concretas.
3. El criterio gana valor frente a la acumulación de conocimientos. Si obtener información toma segundos, el valor profesional estará en distinguir qué sirve, qué debe cuestionarse y cómo utilizar aquello que ofrece la tecnología.
4. La experiencia también cambia de significado. El profesional con mayor trayectoria ya no destaca solo por cuánto sabe, sino por su capacidad para integrar distintas perspectivas, orientar a otros y fortalecer el trabajo de un equipo.
5. Trabajar también implica seguir aprendiendo. Las capacidades requeridas cambian junto con la tecnología, por lo que actualizar los conocimientos y aprender nuevas habilidades serán cada vez más importantes para mantenerse vigente y crecer profesionalmente.
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(FIN) NDP/GDS
Publicado: 25/9/2026