Andina

Chiquián y Huasta: dos pueblos entrañables de Áncash

Chiquián, provincia de Bolognesi, Áncash.

13:07 | Lima, set. 24.

Por Rubén Yaranga

Los estrechos valles que se conforman alrededor de los imponentes nevados andinos en Áncash, albergan hermosos pueblos como Chiquián y Huasta, en la provincia de Bolognesi, que invitan a caminar, estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de sus historias y tradiciones.

El suplemento Lo Nuestro del Diario Oficial El Peruano nos presenta una interesante crónica de viaje para conocer estos hermosos pueblos que en algún momento debemos visitar, conocer a su gente y disfrutar de sus bellos e incomparables paisajes.

Aclamada es la belleza paisajística de Áncash. La provincia de Bolognesi es un regalo para quienes gozamos de las testas nevadas de las montañas y de la vida del campo. Este viaje vale por dos.

Espejito del cielo es el sobrenombre con el que se le conoce a Chiquián y que nos ofrece una pista de su despejado firmamento; compartido con Huasta, otro de los entrañables distritos de la provincia de Bolognesi.

Unos 374 kilómetros separan a Lima de Chiquián. La capital es un punto que va desapareciendo a medida que la camioneta avanza. Puente Piedra, Pasamayo y Huaral van quedando atrás. La noche va tomando cuerpo en Huacho, Huaral, Végueta, Supe, Barranca, Paramonga y Pativilca.

Tomamos el desvío (240 kilómetros) que va a Huaraz. De a poco el paisaje va cambiando. Tras cuatro horas y media de viaje, el cuerpo se repone gracias a un sabroso caldo de gallina y luego un previsor mate de coca.

Raquia, Cajacay y Santa Rosa nos indican que llegamos a Bolognesi. Ante nuestros ojos aparecen el pueblo de Conococha y su laguna. Solo 60 kilómetros nos separan de Chiquián.

Arte de la naturaleza

A lo lejos, el humo del castillo de fuegos artificiales nos indicaba que estaba de fiesta. La estrella de la celebración era Santa Rosa, que era paseada en andas por las calles. El imponente Tucu, de testa nívea, veía cómo sus hijos se divertían sanamente. Música y bombardas. El desborde del pueblo derrochaba fervor y alegría.

Chiquián era una fiesta y no es París, pero tiene un plus maravilloso: un paisaje que saca del letargo al visitante, quien aprende a amar el arte de la naturaleza: puesto al servicio de su verde campiña que el río Aynín riega con devota constancia, y la majestuosa cordillera del Huayhuash muestra con humildad la belleza inigualable de sus elevados picos.

Una joya de iglesia

Acabada la fiesta, partimos al oeste en pos de Huasta, distrito creado en 1863, que pasó a pertenecer a Bolognesi en 1909. Su plaza de Armas viste de flores y árboles podados con exquisitez artística. Al centro se aprecia una pileta.

En la plaza, sus calles empedradas responden a los nombres de dos héroes de la guerra con Chile: Grau y Bolognesi, y del descubridor genovés de América y una cuarta calle en la que destaca la desocupada casona Egúzquiza.

La joya de Huasta es sin duda la iglesia de Santo Domingo, cuya edificación data del virreinato. Su construcción –dicen algunos– se remonta a la administración del virrey Francisco de Toledo y durante el arzobispado de Toribio de Mogrovejo. Guarda relación con la evangelización de los pueblos indígenas.

En la portada de la iglesia las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Francisco y de la Virgen María parecen contemplar la plaza principal. Y en la parte superior sobresale la protectora figura de Dios Padre.

La iglesia, que ha sido reconocida como Patrimonio Monumental de la Nación, permanece cerrada y se abre cuando llega el cura de Chiquián para oficiar la misa. Pero hay más en Huasta: los vestigios arqueológicos de Yaucapunta, Huacauya, Petaque y Pueblo Viejo que nos hablan de la riqueza de nuestro pasado.

Si ya se entusiasmó con estos pueblos, no lo piense más y prepare maletas para octubre. Del 3 al 7, Chiquián celebrará la fiesta patronal de San Francisco de Asís.

A Chiquián se llega en siete u ocho horas desde Lima. Cavassa es la agencia de transporte interprovincial que va hasta la capital de Bolognesi.

Chiquián es la parada obligada para llegar a Huasta, pueblo  agricultor, además de quesero. Si va a visitar Huasta tome las combis que están alrededor de la plaza de Armas de Chiquián y te llevan por 3 nuevos soles.

(FIN) DOP

Publicado: 24/9/2014
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