La recuperación definitiva de las calles de la ciudad de Chiclayo, región Lambayeque, enfrenta un obstáculo que permanece bajo tierra: el deterioro de las redes de agua potable y alcantarillado, sumado a la falta de un sistema integral de drenaje pluvial, afirmó la alcaldesa provincial, Janet Cubas.
La burgomaestre afirmó que esta situación impide que la ciudad pueda resolver su crisis vial únicamente con la colocación de nuevo pavimento y obliga a una intervención articulada entre el Gobierno Nacional, Gobierno Regional, EPSEL y los gobiernos locales.

Sostuvo que esta problemática estructural no puede seguir siendo postergada y advirtió que, si primero no se solucionan las redes de saneamiento, cualquier recuperación de las pistas corre el riesgo de ser temporal.
La autoridad edil formuló esta posición durante la mesa de trabajo convocada por el diputado Segundo Juan Castrejón Fernández, realizada hoy en el auditorio del Gobierno Regional de Lambayeque, donde se planteó la necesidad de adoptar medidas inmediatas y no esperar a que una nueva emergencia vuelva a poner en evidencia las deficiencias de infraestructura de la ciudad.
“Desde el 2023, la Municipalidad Provincial de Chiclayo viene presentando fichas, documentos y sustentaciones técnicas ante el Gobierno Nacional para conseguir mayores recursos”, explicó Cubas.

Ante la falta de financiamiento directo para el mantenimiento vial, la comuna suscribió cinco convenios con el Gobierno Regional de Lambayeque, aprobados por los respectivos concejos municipales, para facilitar la ejecución de intervenciones en las calles. A ello se sumó la transferencia de 15.5 millones de soles del Gobierno Nacional al Gobierno Regional para fortalecer el mantenimiento vial.
Sin embargo, el problema vuelve a aparecer cada vez que una calle es intervenida. Las redes deterioradas de agua y alcantarillado obligan a romper nuevamente las pistas, generando hundimientos, retrasos en las obras, afectación al tránsito y molestias para miles de vecinos. De esta manera, una vía recién recuperada puede terminar nuevamente deteriorada si debajo de ella persisten tuberías que requieren ser reemplazadas.

“Si el saneamiento no avanza, nosotros no podemos avanzar y tampoco el Gobierno Regional”, afirmó la alcaldesa, al remarcar que EPSEL requiere contar con los recursos necesarios para atender oportunamente las emergencias y ejecutar la renovación de las redes antes o de manera coordinada con las obras viales.
Reparación de 18 emisores
La magnitud del problema también se refleja en la intervención de los 18 emisores que prestan servicio principalmente a Chiclayo, La Victoria y José Leonardo Ortiz. Desde el 2023, la Municipalidad Provincial gestionó que la reparación de estas estructuras fuera incorporada como componente del megaproyecto “Grandes Ciudades”, con el objetivo de canalizar recursos del Gobierno Nacional.
La transferencia de recursos se concretó en 2025 y actualmente los trabajos continúan a través de EPSEL y sus empresas contratistas. La Municipalidad precisó que estas obras no se ejecutan con recursos municipales ni regionales, sino con financiamiento gestionado ante el Gobierno Nacional mediante el citado componente.
Ante la presencia de diversos frentes de trabajo, la comuna también viene exigiendo a las empresas contratistas que aceleren sus labores, culminen progresivamente el cambio de redes y, sobre todo, cierren y repongan las vías intervenidas antes de abrir nuevos sectores, con el propósito de reducir el impacto en el tránsito y en la población.
El desafío para Chiclayo, por tanto, no consiste solamente en colocar nuevas pistas. La ciudad necesita primero resolver lo que ocurre debajo de ellas. Sin una renovación progresiva de las redes de saneamiento y sin una solución integral al drenaje pluvial, la recuperación vial corre el riesgo de convertirse en un ciclo permanente de romper, reparar y volver a pavimentar.
Publicado: 10/8/2026