Tras su captura, Zeña fue puesta bajo custodia de la División de Investigación contra el Crimen Organizado y trasladada a la sede de la Dirincri, en la avenida España, en el Cercado de Lima.
La detención se produce días después de que la Corte Suprema ratificara, el pasado 16 de enero, su condena de 32 años de cárcel, convirtiendo el fallo en un precedente clave en casos de esclavitud laboral en el Perú.
Antecedentes del caso Nicolini
El 22 de junio de 2017, un devastador incendio se desató en la galería Nicolini, ubicada en el Cercado de Lima. Durante el siniestro, murieron Jovi Herrera Alania y Jorge Luis Huamán Villalobos, dos jóvenes que trabajaban en condiciones inhumanas dentro de un contenedor metálico instalado de manera ilegal en la azotea del local.
Las víctimas permanecían encerradas con candados, sin ventilación, sin servicios básicos ni salidas de emergencia. Al iniciarse el fuego, no pudieron escapar y fallecieron calcinados.
El hecho, transmitido y documentado en tiempo real por diversos medios, conmocionó al país y expuso la grave problemática de la explotación laboral en el comercio informal.
Las investigaciones determinaron que Vilma Zeña era propietaria del almacén informal donde laboraban los jóvenes, lo que la vinculó directamente con la tragedia conocida como el caso Nicolini, símbolo de una de las peores expresiones de la precariedad y la esclavitud moderna en el Perú.
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(FIN) LIT