10:46 | Lima, may. 03 (ANDINA).
Una salva del histórico Cañón del Pueblo chalaco fue suficiente para recordar, con emoción, que hace 143 años –al mediodía– los peruanos iniciaron el Combate del 2 de Mayo contra la escuadra española, que selló definitivamente la independencia de esta parte del continente americano.
Autoridades del Callao, representantes de las Fuerzas Armadas, instituciones afines y la comunidad en general se congregaron ayer en el mismo lugar donde los peruanos dieron digno ejemplo de abnegación y entrega por la patria.
La historia cuenta que los chalacos instalaron el Cañón del Pueblo en un día y una noche para la defensa del puerto en su lucha contra los españoles que pretendían reconquistar las colonias perdidas.
“Un justo homenaje a todos aquellos que con su sangre y valor dieron un digno ejemplo de amor a la patria, entre ellos está la figura de José Gálvez Egúsquiza;... que el recuerdo de los hechos ocurridos en el pasado sean motivos de reflexión”, expuso en su alocución el presidente regional del Callao, Alexander Kouri.
“El Combate del 2 de Mayo fue una victoria del pueblo americano y del pueblo peruano en particular; la escuadra española tuvo que retirarse definitivamente del océano Pacífico”, recordó.
Minutos antes, el Ejército, la Marina y la Aviación, así como la Policía, colocaron ofrendas florales al pie del busto de quien fuera secretario de Guerra y Marina y artífice de la defensa contra las pretensiones españolas.
La heroica muerte en el combate del Callao (2 de mayo de 1866) convirtió a José Gálvez Egúsquiza en símbolo de la independencia continental. Acto seguido se dio honores al personal naval, que igualmente ofrendó su vida en el cumplimiento de su deber.
La ceremonia cívico-patriótica la presidió el comandante general de la Marina, almirante Rolando Navarrete Salomón, y contó con la asistencia de autoridades castrenses como el comandante general de la Fuerza Aérea del Perú, general del aire Pedro Minaya Torres, y algunos descendientes del héroe coronel José Gálvez.
Testimonio
El Cañón del Pueblo se ubica en la cuadra uno de la avenida Jorge Chávez, cerca de la plaza Grau del Callao. Desde el 15 de febrero de 2003, en que fue encontrado cuando cavaban zanjas para colocar tubos de obras para Sedapal, el lugar es motivo de homenaje para recordar un pasado aleccionador. Se calcula que estuvo enterrado por más de 100 años.
El cañón, de fabricación inglesa, tiene 22 metros de largo y pesa 18 toneladas. Se trata del hallazgo más importante de todos los tiempos en el ámbito naval, pues no solo participó en el Combate del 2 de Mayo de 1866 sino que también habría cumplido un papel importante en la Guerra del Pacífico.
Hoy, gracias a la Municipalidad Provincial del Callao, entonces a cargo de Kouri Bumachar, se le puede apreciar en perfectas condiciones. Un parque construido con ese fin sirve para rendir homenaje a esa importante reliquia histórica.
Se dice que durante la época de la ocupación chilena, el entonces prefecto Aurelio García ordenó dos operativos. El primero para desaparecer los buques y lanchas; y el otro, a cargo de Germán Astete, para enterrar los cañones y evitar que quedaran en poder de los invasores chilenos.
El cañón tiene un calibre de 500 libras (10 libras de pólvora negra) y demanda una dotación de 13 tripulantes. Su alcance es de 3,500 metros.
Historia de valor
Fue un 2 de mayo a las once y quince de la mañana que la escuadra española, tendida en una línea en forma de V, se acercó desafiante al puerto chalaco. La ciudad del Callao lucía embanderada y había sido abandonada por todos aquellos que no eran combatientes.
Entre el Callao y Bellavista se concentraban los bomberos limeños y chalacos. Cerca de allí, los bomberos italianos, franceses, ingleses y alemanes portaban sus respectivas banderas nacionales.
La participación extranjera (soldados ecuatorianos, chilenos, bolivianos y hasta mexicanos) fue importante. José Gálvez se posicionó en la torre de La Merced para dirigir el combate, pero una extraña explosión lo mató junto con otras 27 personas.
A medida que la lucha era incesante también lo eran los actos de heroísmo. Así fue que la Villa de Madrid fue la primera baja española. Luego le siguió la Berenguela y la Blanca. A las 5 de la tarde, la nave capitana de los atacantes dio señal de cesar el combate, pero los peruanos siguieron disparando hasta que los buques españoles estuvieron fuera del alcance de sus cañones.
Ceremonia
1 El acto contó con la participación de representantes de instituciones como la Asociación de ex Cadetes Navales, Aviadores Navieros Asociados, municipalidades y la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, a cargo del general EP (r) Carlos Tafur.
2 El vicario judicial chalaco, José Herrera Quiroga, oró en memoria de los caídos en el Combate del 2 de Mayo.
3 En la gesta heroica también tuvieron destacada actuación José Joaquín Inclán, patrono del Arma de Artillería del Ejército; el coronel Leoncio Prado y el teniente coronel Pedro Ruiz Gallo.
(FIN) DOP
Publicado: 3/5/2009