El mercado laboral peruano atraviesa un cambio silencioso pero profundo. Para los profesionales menores de 35 años, elegir una empresa ya no pasa solo por el salario o el cargo, sino que además de ello ponen mucha atención en la experiencia integral que le ofrece el empleador.
La convivencia entre millennials —con una clara ambición de liderazgo— y centennials —más enfocados en propósito y flexibilidad— ha llevado a las organizaciones a adaptar su cultura para seguir siendo relevantes y atractivas.
En ese escenario, la gerente de Estrategia de Personas, Marketing y Sostenibilidad de Pacífico Seguros, Vanessa Ratto, explica las cuatro prioridades que hoy marcan la decisión laboral de los profesionales sub-35.
Flexibilidad (¡o nada!): el esquema presencial rígido quedó en el pasado. Mientras los Millennials valoran el trabajo remoto para equilibrar la vida familiar, los Centennials lo ven como una herramienta de libertad y autonomía.
Según un estudio de Michael Page, el 75% de los profesionales en Perú prefiere modelos que prioricen la gestión por resultados sobre el cumplimiento de horarios.
Capacitación pro-IA: en un entorno marcado por la Inteligencia Artificial, el aprendizaje continuo es clave. La 14ª edición de la encuesta de Deloitte revela que el 65% de los centennials y el 53% de los millennials en Perú ya utilizan IA generativa en su trabajo, elevando la expectativa de contar con empleadores que inviertan activamente en su desarrollo y habilidades digitales.
Inclusión que se note: la diversidad dejó de ser un “plus” para convertirse en un requisito básico. Los profesionales jóvenes buscan entornos con igualdad de oportunidades, liderazgos diversos y políticas claras frente a la discriminación.
En este segmento, la transparencia entre lo que la empresa comunica y lo que se vive internamente es vital para la credibilidad de la marca.
Bienestar 24/7: la salud mental y el acompañamiento emocional son hoy prioridades en la cultura organizacional. Bajo esta premisa, empresas como Pacífico Seguros integran una estrategia de bienestar integral —físico, emocional y financiero— que ofrece herramientas y educación para que el colaborador se sienta más sano y tranquilo. Estas acciones refuerzan una propuesta de valor diferenciada que pone el cuidado de las personas en el centro de la gestión.
Desafío
Para Ratto, el desafío de las empresas está en cómo traducen estas expectativas en prácticas concretas y sostenidas en el tiempo.
“Esa coherencia se construye cuando las decisiones de gestión —desde cómo se lidera hasta cómo se organizan los equipos— ponen a las personas en el centro”, señala Ratto.
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(FIN) NDP/SDD