Tras 340 años de silencio y clausura, el histórico Monasterio de Santa Teresa de Ayacucho, también conocido como Monasterio de Carmelitas Descalzas de San Francisco de Borja, abrió por primera vez sus puertas al público general.
El hecho marca un hito para el patrimonio nacional y para la región Ayacucho, que a partir de ahora podrá mostrar al mundo uno de los legados virreinales más importantes del país.

La iniciativa es producto de una colaboración sin precedentes entre la comunidad religiosa, la Embajada de Estados Unidos en el Perú y la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) que lideró una intervención integral para conservar, catalogar, digitalizar y curar más de 1,500 piezas patrimoniales.

El monasterio, fundado en 1683, alberga una colección excepcional de arte virreinal que durante siglos permaneció oculta al ojo público. Ahora, estas obras, que incluyen pinturas ayacuchanas, cusqueñas e italianas, platería mexicana, textiles asiáticos, mobiliario europeo y libros del siglo XVI, se presentan en un recorrido museográfico diseñado para reconciliar el pasado clausurado del claustro con una nueva vocación abierta a la ciudadanía.

Desde 2023, equipos interdisciplinarios de UTEC llevaron a cabo un proceso técnico y científico de estándares internacionales. Gracias a un fondo de US$ 255,000 otorgado por el Departamento de Estado de EE. UU. mediante el Fondo del Embajador para la Preservación del Patrimonio Cultural, se logró catalogar y conservar la colección con tecnología de punta como fotografía UV, infrarroja, microscopía óptica, recorridos virtuales y sistemas digitales de gestión como FileMaker.

“Para hacer posible esta catalogación, desarrollamos también manuales de conservación preventiva y capacitamos a personal técnico local junto con expertos internacionales, asegurando sostenibilidad y transferencia de conocimiento en la región”, sostuvo Andrés de Leo, investigador de UTEC y parte del equipo que lideró la intervención.
Una lectura contemporánea del arte virreinal
La curaduría del nuevo espacio museográfico no solo exhibe los objetos, sino que propone una mirada renovada sobre ellos. La muestra se organiza en torno a la tensión entre la clausura histórica del monasterio y su reciente apertura cultural, invitando a reflexionar sobre la influencia del arte en la construcción de la memoria colectiva.

“El proyecto del Monasterio de Santa Teresa representa con claridad la manera en que desde UTEC concebimos el conocimiento y la tecnología como herramientas a favor del país. Nos enorgullece haber contribuido con una propuesta interdisciplinaria, rigurosa y profundamente humana que hoy se pone al servicio del Perú”, afirmó Javier Bustamante, rector de UTEC, durante la ceremonia de inauguración.
Nuevo eje cultural para el país
La apertura del monasterio no solo rescata un patrimonio invaluable, sino que coloca a Ayacucho como un nodo descentralizado de relevancia en el mapa cultural del país.

La iniciativa busca generar impacto sostenido en la región, impulsando el turismo cultural, la educación patrimonial y la apropiación comunitaria del legado virreinal.

Ubicado en pleno centro histórico de Ayacucho, el ahora museo Monasterio de Santa Teresa se convierte en un símbolo del diálogo posible entre ciencia, tradición y ciudadanía, mostrando que la recuperación del patrimonio puede también ser una herramienta de futuro.

El ingreso al público es gratuito en horarios de visita los jueves y viernes de 3:00 p.m. a 5 p.m. y sábados de 10:00 a.m. a 12:00 del mediodía.
(FIN) FTY