13:59 | Ayacucho, may. 29.
Con la asistencia técnica de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), Miguel Lapa Gutiérrez, un agricultor ayacuchano del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), ha convertido el cultivo de café especial en una oportunidad de desarrollo familiar y crecimiento productivo.
Junto a los demás miembros de la Cooperativa Agraria Yuraq Yaku, Lapa trabaja para fortalecer la presencia del café del VRAEM en mercados nacionales e internacionales.

Todos ellos comercializan café en grano, tostado y molido, impulsando productos con valor agregado que generan mayores ingresos.
Historia de éxito
Con 13 años de experiencia, Miguel, oriundo de Ccolpapampa, anexo del distrito de Anchihuay, en Ayacucho, incursiona por su parte en el cultivo de cafés especiales de las variedades obata rojo y amarillo.

“Con mi cultivo de café sostengo mi hogar y educo a mis hijos”, señala el agricultor, que, proveniente de una familia tradicionalmente dedicada a ese cultivo, desarrolla con el apoyo de Devida una visión enfocada en la calidad del producto.
A partir de la recepción de ese apoyo, Lapa fortaleció sus capacidades en abonamiento, poda, cosecha selectiva y manejo de postcosecha e incursionó en el uso de secadores solares. Ello le permitió dejar atrás el secado sobre el piso, práctica que limitaba la calidad del grano.
La meta es que su producción sea reconocida en diferentes ferias y logre mejores precios mediante la elaboración de cafés especiales.
“Cada taza lleva el esfuerzo de mi familia y el trabajo de años en el campo. Cuando alguien prueba nuestro café, también conoce nuestra historia”, señala Miguel.
(FIN) NDP/FGM
JRA
Más en Andina:
Publicado: 29/5/2026