Un tramo de la vía de acceso al parque arqueológico de Písac, ubicado en la provincia cusqueña de Calca, fue calificado de peligro muy alto por derrumbes y otros movimientos en masa por una brigada de campo del Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (Ingemmet).
Los procesos geológicos existentes en la zona corresponden a caídas de rocas y derrumbes, provenientes de laderas con deslizamientos antiguos que han sufrido reactivaciones por intensas precipitaciones, así como a la falta de mantenimiento de la ruta.
También se evidencian erosión de laderas y cárcavas (socavones), que podrían originar nuevos movimientos en masa, que afectarían la vía provocando bloqueos, además de poner en riesgo a los peatones que transitan por este tramo, al ser una zona turística.
El corte de talud al construir la vía, y no tener el mantenimiento adecuado, constituye un factor condicionante (antrópico) en la desestabilización del talud. A ello se suma la filtración de agua al subsuelo por la falta de drenajes adecuados para aguas pluviales y superficiales.
Ante las condiciones detectadas por la brigada de campo conformada por especialistas en evaluación de peligros geológicos, el Ingemmet recomienda hacer mantenimiento periódico a la vía de acceso al parque arqueológico Písac, perfilando taludes, mejorando los drenajes y controlando la erosión de laderas, mediante zanjas de coronación revestidas en las áreas inestables.